picture

 

TABASCO, VOCES DE UNA INUNDACIÓN PROLONGADA

 

Presentación

Las violaciones a los derechos humanos originadas en contextos de desastres naturales, como las inundaciones de 2007 y 2008 revisten una extrema gravedad, porque afecta a grupos y comunidades enteras; los efectos de estas violaciones se van multiplicando, vulnerando así muchos derechos, sobre todo de los sectores más desposeídos como campesinos, indígenas, ancianos, niños y mujeres, que soportan todo  sin oponer  resistencia, porque muchos no lo relacionan como violaciones a sus derechos. En las inundaciones que vivió gran parte de la población de Tabasco se  violaron una serie de derechos,  empezando por el fundamental que es la vida, la seguridad patrimonial, destrucción de tierras y cultivos, la vivienda, la salud, la alimentación y el goce de un desarrollo que garantice la vida y seguridad de generaciones futuras.

Muchos nos preguntamos si todos los tabasqueños somos responsables de lo sucedido en Tabasco; tal vez sí, por permitir construcción de casas en orillas de ríos, tirar basura en los arroyos o en los drenajes, pero no en la misma medida de los gobiernos que han permitido ciertos factores que desencadenaron la desgracia como los rellenos en zonas reguladoras, el no desalojar el agua de las presas en su debido momento, la desviación de recursos y el no hacer una planeación de obras que protejan no sólo una comunidad si no a todo el Estado. En el desconcierto ante los daños causados queremos justicia, pero no sabemos quién es el responsable, sólo encontramos que nuestra vida está en peligro, nuestra salud, nuestra seguridad y si nos manifestamos recibimos a cambio represión como la que vivieron habitantes de la colonia Gaviotas, Miguel Hidalgo, Sector Compuertas y la ranchería Tintillo y Guanal. Cuántas cosas más como éstas pasaron en la inundación y nos cuesta ubicarlas como violaciones a nuestros derechos, por eso es muy importante para el Comité de Derechos Humanos de Tabasco, A.C., presentar Tabasco, voces de una inundación prolongada”; para defender nuestros derechos cuando son transgredidos con complacencia o provocados por las mismas autoridades.

La participación de nosotros, un grupo de la sociedad civil que defiende los derechos humanos es combatir el silencio y buscar que el estado asuma su responsabilidad. Con este libro queremos unirnos a otras voces que claman que no es posible vivir bajo el miedo y la desgracia. A los gobiernos les corresponde cimentar las bases de una sociedad. Es por eso que no sólo tratamos de frenar las violaciones a los derechos humanos, sino que buscamos alentar a que se construya un verdadero Estado de Derecho.

Queremos que este libro contribuya a luchar contra el olvido y buscar la seguridad perdida, y que sirva de toma de conciencia del creciente peligro en que se encuentran innumerables hogares, centros de trabajo, espacios públicos y obras sociales; necesitamos que la gente aprenda a exigir transparencia a las diferentes instituciones gubernamentales que recibieron aportes económicos, para que cumplan con su parte en la tarea colectiva de evitar una desgracia similar. Estamos seguros que esto puede impulsar a una sociedad distinta, que transforme el viejo sistema político corporativo y patrimonialista.

 

 

 

picture