LA PAZ Y LOS DERECHOS HUMANOS

LA PAZ Y LOS DERECHOS HUMANOS

 

Un mundo humano es impensable sin paz

El 7 de Septiembre de 2001, la Asamblea General de la ONU decidió que, a partir del 2002, el Día Internacional de la Paz será observado cada 21 de septiembre, fecha que se señalara a la atención de todos los pueblos para la celebración y observancia de la paz. Declaró que «el Día Internacional de la Paz se observara en adelante como un día de cesación del fuego y de no violencia a nivel mundial, a fin de que todas las naciones y pueblos se sientan motivados para cumplir una cesación de hostilidades durante todo ese Día».

Quizá no estemos todos de acuerdo en la idea de paz o en la idea de que vivimos una militarización o una guerra de baja intensidad u otra cosa; por ello, vigorizar es importante para poder luego pensar en formas estratégicas que mejoren la realidad que vivimos.

La paz es una palabra que cada vez más se ha perdido por la sociedad y cada vez más ha sido ganada por los sistemas estatales y las fuerzas de gobierno. Cada vez más ellos la usan en cierta forma y nosotros la usamos casi carente de contenido, en el sentido de “que no pasa nada y hay tranquilidad”.

Sin embargo hay que profundizar en el significado del término “paz”, pues tradicionalmente se ha entendido como sinónimo de ausencia de conflicto armado. Es comun escuchar que existe paz social cuando no hay signos evidentes de guerra o de levantamientos armados. Éste es el llamado concepto negativo de paz.

Culturalmente, se nos transmite la visión de paz; la historia de guerras, de vencedores y vencidos, de héroes y de políticos fuertes plenos de virtudes y poco cercanos a lo humano. Este planteamiento convoca otro aspecto de paz negativa: el armamentismo que en México quizá se sienta menos, porque los 60 millones de pobres y la marginalidad son mucho más relevantes.

El significado de paz y de la violencia adquiere un nivel mucho más profundo del que a menudo se les suele dar. Empecemos por analizar lo que entendemos por violencia.

La violencia puede ser directa o estructural. La violencia directa es causada por personas concretas que cometen actos de destruccion contra otras. Si un individuo asesina a otro o un grupo de personas ataca a otros, son ejemplos claros de violencia directa. En estos casos las personas concretas pueden ser rastreadas y localizadas.

En contraste, en lo que concierne a la violencia estructural pude no haber una persona que dañe directamente a otra, pero sin embargo la violencia existe y se manifiesta como oportunidades de vida ofrecidas de modo distinto a las diferentes clases sociales. Cuando los recursos son distribuidos en forma desigual (educación, servicios médicos, agua potable, alimentos, acceso a la justicia, entre otros) y esto se repite generación tras generación, estamos hablando de violencia estructural.

“Si un marido golpea a su esposa tendremos ante nosotros un caso claro de violencia directa; pero si un millón de maridos mantienen a un millón de mujeres en la ignorancia, estaríamos ante un caso, de violencia tipo estructural, según Galtung”. *

Johan Galtung , Fue profesor de Investigación sobre Conflicto y Paz en la Universidad de Oslo, Noruega. En 1964 fundo la Revista de Investigación sobre la Paz.

 

El problema de la violencia, entonces, se presenta más complejo. Aunque se elimine la violencia directa no se puede afirmar que, por añadidura, vendrá la paz.

“Galtung dice que la pobreza, la ignorancia y la escasa alimentación, es decir la violencia estructural, puede ser tan destructiva como la violencia directa. La miseria es guerra contra la gente pobre, puesto que incluso llega literalmente a matar. Algo evitable, como la mortalidad infantil anual, causada por la desnutrición.”

La violencia estructural que lleva a la injusticia social es de las formas sociales más recurrentes del mundo contemporáneo, y muchas veces condición necesaria de funcionamiento del mismo sistema social moderno.

La paz definida negativamente, es ausencia de violencia directa; en tanto la paz “positiva” es ausencia de violencia estructural, lo cual implica una distribución más equitativa del poder y los recursos.

Dicho de otro modo, el acceso a los recursos indispensables para vivir dignamente y la distribución de responsabilidades en el ejercicio del poder llevan necesariamente al asunto de la justicia y la democracia. Si en verdad se desea un mundo no violento donde los derechos humanos sean la cultura de interacción social, se debe encarar urgentemente este asunto. Construir la paz y luchar por un mundo pacífico implica, además de la contribución personal a la eliminación de la violencia directa, entender que esta paz será fruto de la justicia y de la democracia.

 

La paz: sinónimo de desarrollo

La autorrealización es uno de los elementos fundamentales del concepto de paz y se refiere a lo elemental que se necesita para llevar una vida humana: comida suficiente, vivienda apropiada, seguro médico, salario adecuado, educación elemental, acceso a la justicia y, en fin la posibilidad de disfrutar de los Derechos Humanos que a todo individuo le corresponden.

 

 

CODEHUTAB A.C.

SEPTIEMBRE DE 2007