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 La inseguridad pública, reflejo de la Corrupción

Hoy en día en muchos lugares del mundo y sobre todo en México es imposible caminar sin ser atacado, sin ser violentado y amenazado hasta en nuestra propia casa. Los diarios oficiales muestran cifras alarmantes de robos, asesinatos, secuestros, etc, y no sabemos a quien dirigirnos para resolverla , nos hacen creer que la policía y militares resolverán el problema, para que nos olvidemos de indagar sobre las causas que la están generando y así no podamos exigir actuación responsables a las instituciones correspondientes.

¿Qué es la seguridad Pública?
La seguridad pública según explica Sergio García Ramírez, juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, “es una cualidad de los espacios públicos y privados, que se caracteriza por la inexistencia de amenazas que supriman los bienes y derechos de las personas y en la que existen condiciones propicias para la convivencia pacífica, el desarrollo individual y colectivo de la sociedad”.

¿Quién es  el responsable de brindar seguridad?
La seguridad es responsabilidad del Estado. Corresponde a él proteger la integridad física y la vida de la población, pero al parecer no está haciendo bien su trabajo. Hoy en día la seguridad pública en  todo el país ha generado una gran preocupación, viajar desde el hogar hacia el trabajo o la escuela sin que nada nos atemorice es un sueño. Vivimos con  el temor a ser atacados en nuestra propia casa. Aun cuando vemos cercados con el ejército y las policías  En todos los estados, se siente Inseguridad, ya no sólo en el Distrito Federal o Michocán. Ya no tenemos confianza ni en estas instituciones  responsables de la seguridad pública, porque ellas mismas atentan contra los derechos de los ciudadanos, Por ejemplo, se  introducen en las casas sin ordenes de cateo. Con el argumento del supuesto combate a la delincuencia y la búsqueda de drogas, golpean y abusan de las familias. En este sentido crecen las violaciones a los derechos humanos trayendo consigo mayor vulnerabilidad a las personas. Además de cuidarnos de la delincuencia, lo tenemos que hacer también de quienes deberían garantizar nuestra seguridad.

El manejo del Miedo
Es preocupante que el gobierno mismo ha llegado a un nivel de irracionalidad, porque  la fuerza ejercida  por él  no es  para luchar en contra de grupos delictivos, sino que  busca asustar y aterrorizar a grupos de la sociedad civil inconformes con la situación del país. Estos grupos alzan  sus voces para denunciar arbitrariedades  o demandar  servicios sociales,  ya que es la única  alternativa que les queda  para  ser escuchados por el gobierno federal  o estatal, después de ser sometidos a un largo y desgastante caminar   por las instituciones de gobierno. La acción del gobierno es una  forma de mandar mensajes con suficiente impacto social y político, logrando que la  sociedad viva atemorizada y ese temor paraliza sus acciones, provocando un retroceso en el bienestar social.

¿Qué sucede con la seguridad cuando la gente se manifiesta u organiza? Veamos algunos ejemplos

En Atenco estado de México la población fue víctima de violencia policiaca (policías y antimotines) cuando tomaron la carretera federal en protesta por el desalojo a unos vendedores de flores del mercado de Texcoco. En la represión  hubo por lo menos 2 muertos, muchos lesionados, más de 50 detenidos arbitrariamente, mujeres violadas.

Otro caso es Oaxaca. En mayo de 2006 cerca de 70 mil maestros de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), del estado de Oaxaca, realizaron un paro de labores  en todo el estado en demanda de aumento salarial, servicios médicos, útiles escolares, uniformes y calzado gratuitos para los estudiantes, y el mejoramiento de la infraestructura de las escuelas en las zonas más pobres de la entidad. Por hacer esto, el gobierno utilizó a los guardianes de la seguridad pública para reprimir y golpear a esos manifestantes.

Tabasco no es la excepción, en lo que va del gobierno de Andrés Granier  existe un registro de 27 casos entre  abusos de autoridad y represiones contra la ciudadanía. Estas acciones han sido   cometidas por las distintas policías y el ejército. Nos preguntamos; ¿era ese el fin de llenar de elementos del ejército las calles del país?

Los datos nos indican que, tal vez la delincuencia fue sólo un pretexto para poder controlar mediante el miedo a la población que en algún momento pudiera revelarse ante esta enorme desigualdad social que se vive. Unos cuantos  lo tienen todo y muchos  no tienen nada. El gobierno y las instituciones ante su incapacidad de buscar solución a los problemas sociales responden con acciones violentas que ponen en riesgo la seguridad de millones de personas.

La inseguridad en el país sigue imparable, pues el problema para que exista seguridad nacional no esta siendo atacado de fondo, el ejército es como una pastilla, un calmante para contener un poco la enfermedad.

La inseguridad  es provocada por políticas gubernamentales que producen efectos inhumanos en todos los aspectos: económicos, políticos, sociales y culturales. Estas políticas expanden el  miedo que está presente en la vida diaria de las personas. Hay miedo que producen los salarios de hambre; la falta de empleo; el desamparo en la salud; el deterioro de la educación; la precariedad en la vivienda.  Todo este miedo es el que desencadena la delincuencia en las calles, hasta llegar a la delincuencia organizada.

Para responder a esta crisis de inseguridad,  el gobierno  deja en manos de las instituciones  violadoras de derechos humanos como son la policía y el ejército, la seguridad de los mexicanos. Sabemos de antemano que carecen de toda capacidad operativa para vigilar y controlar. Por si fuera poco, carecen de los conocimientos  fundamentales para hacer respetar los derechos humanos de las personas.

Conclusión
Ante este panorama de retroceso en la historia del país, vemos que el gobierno tiene mucha responsabilidad en la generación de la inseguridad que vivimos, por su incompetencia para generar empleos y mantener salarios de hambre que no permiten a los ciudadanos tener una vida digna. No es posible entonces atacar el problema de la inseguridad y delincuencia que existe en las calles  sólo con policías y  ejército. La sociedad reclama y exige la actuación pronta de todos los órdenes de gobiernos e instituciones involucradas para que diseñen políticas que garanticen el bienestar social de toda su población y no sólo de unos cuantos, para que no exista más delincuencia. 
Recordemos la seguridad de un Estado no se define en base a su poderío militar, sino en mayor medida por la combinación de diversos factores : la seguridad económica, social, ecológica, interna y externa.

 

Noviembre de 2008
Angela Mendoza Ramos

 

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