INVESTIGACIÓN

SEGUNDA PARTE DE LA INVESTIGACIÓN SOBRE MUJERES

Las preguntas encaminadas a conocer la libertad para estudiar, ir de paseo, visitar amigos/as y para expresar sus pensamientos, estuvo encabezada por el grupo de solteras, lo que explica por sí solo, ya que éste es justamente el ámbito de libertad en el que se mueven las mujeres jóvenes solteras. Mientras que las preguntas a conocer la libertad para usar anticonceptivos y de disponer dinero estuvo encabezada por el grupo de mujeres casadas ya que el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos está vedado para las mujeres solteras y legalmente aceptado para las mujeres que viven formalmente en pareja.

 

Respecto a la pregunta sobre la libertad para expresar sus sentimientos, llama la atención el hecho de que muchas mujeres que viven en pareja o ya separadas, anoten marginalmente que ya no expresan sus pensamientos, porque nadie las toma en cuenta, o que por exteriorizar sus pensamientos, se quedaron sin pareja. También hay quienes marginalmente anotan que sí tienen libertad de expresar sus pensamientos, pero nadie los toma en cuenta.

Mientras que la pregunta a conocer la libertad para usar anticonceptivos estuvo encabezada por el grupo de mujeres casadas ya que el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos está vedado para las mujeres solteras y legalmente aceptado para las mujeres que viven formalmente en pareja.

Las preguntas que se refieren a la decisión para distribuir y disponer de dinero, estuvo encabezada por el grupo de separadas ya que en este grupo el 88.89% deciden ellas como distribuir los ingresos. Esto se explica ya que las mujeres separadas tienen la necesidad de distribuir por sí solas sus ingresos. En esta pregunta, el último lugar fue ocupado por el de mujeres casadas, de las cuales sólo el 11.11% toma las decisiones de como se distribuye el dinero en su hogar. Esto llama la atención porque es en este grupo en el que queda de manifiesto que, una vez que una mujer se casa, renuncia a la capacidad de decidir por sí sola que hacer con los recursos, aún cuando ella aporte al ingreso familiar.

Por lo que se refiere a la decisión de dónde vivir, también las mujeres separadas encabezan la encuesta ya que de ellas, el 88.89 % toma esta decisión, mientras que en los últimos lugares se ubicaron las mujeres casadas y en unión libre, ya que para decidir dónde vivir el 11.11% de las casadas toma esta decisión y sólo el 7.70% de las que viven en unión libre.

En cuanto a la educación y disciplina de los menores, también el grupo de mujeres separadas obtuvo la mayor puntuación ya que el 88.89% de este grupo disciplina y corrige a los menores, a ellas le siguen las mujeres que viven en unión libre con un porcentaje bastante menor de 30.78%, seguidas del grupo de mujeres casadas que es del 22.22% y finalmente las mujeres solteras con un porcentaje de 20.00%

La pregunta núm. 19 orientada a conocer quién decide los permisos a mujeres, la encuesta arrojó los siguientes resultados: del grupo de mujeres separadas, el 77.70% afirmó que deciden ellas y sólo el 11.11% aceptó que los varones son quiénes conceden los permisos; el 33.33% de las solteras, opinaron que las mujeres deciden sobre sus permisos, el 6.67% que son los varones quienes deciden y el 53.33% que ambos ejercen este derecho. En el caso de las mujeres casadas el 20.63% opina que las mujeres deciden por sí solas, el 40.04% que son los varones lo que otorgan permisos a las mujeres y el 30.16% que ambos deciden y, finalmente el grupo de mujeres en unión libre, el 7.70% opina que ellas deciden, el 61.54% que son los varones los que conceden permisos a las mujeres y el 23.08 que ambos deciden.

Las respuestas a esta pregunta son sumamente reveladoras ya que quienes más reconocen la capacidad de poder y control de los varones sobre las mujeres es el grupo de mujeres que viven en pareja y, entre ellas, las mujeres que más perciben poder y control son las mujeres en unión libre.

La pregunta núm. 20 que cuestiona: ¿en tu casa quién decide sobre las cuestiones cotidianas (comida, aseo, etc) muestra cuál es el ambiente de plena toma de decisiones de las mujeres en el Municipio de Centro en el Estado de Tabasco ya que el 88.89% de las mujeres separadas, el 85.71% de mujeres casadas, el 69.23% de las mujeres que viven en unión libre y el 53.33% de las mujeres solteras, opinaron que son ellas las que toman este tipo de decisiones. Esto que se mira de manera muy natural es, sin embargo, delicado, ya que el hecho de que las mujeres asuman ya como un hecho que el ámbito dónde ellas tienen plena capacidad de decidir sea solo el ámbito cotidiano, es un obstáculo para hacer valer plenamente los derechos de las mujeres.

Las preguntas 21 a la 24 estuvieron dedicadas a descubrir la violencia hacia las mujeres.

 

La encuesta respecto a la violencia emocional revela que el 88.89% de las mujeres separadas; el 80.00% de las mujeres solteras; el 76.92% de las mujeres que viven en unión libre y el 57.14% de las mujeres casadas, reconoce que sí existe violencia emocional hacia las mujeres tales como: gritos, insultos, explosiones de ira, condicionamiento de dinero, comida, salidas, etc., amenazas, jaloneos e intentos de golpes. Los porcentajes en todos los grupos es sumamente alta, ya que en todos los casos, sobrepasa el 50%. Está situación es sumamente delicada ya que esto habla del clima de violencia en el que viven los hogares del municipio de Centro, Tabasco. Además, tenemos que considerar que, generalmente, la violencia emocional es la antesala de la violencia física y sexual, va condicionado a las víctimas a ir asumiendo y viendo como normal esta situación.

 

 

 

Respecto a la violencia física, el 92.30% de las mujeres que viven en unión libre, el 88.89% de las mujeres separadas y el 60.00% de las mujeres solteras reconocen que se da la violencia física hacia las mujeres. En la estadística llama la atención que es justamente el grupo de mujeres casadas que más niega la existencia de violencia física ya que el 60.31% de este grupo contestó negativamente y que sean las mujeres separadas y las solteras las que sienten más libertad para denunciar este hecho. Ya habíamos mencionado que la violencia, y de manera especial, la violencia física y sexual es algo de lo que no se habla; sobre todo cuando se continua viviendo con el agresor. En cambio, cuando ya se han separado, tienen más libertad para denunciar el hecho.

 

De todas las formas de violencia, la que menos identifican como problema en su entorno las mujeres del Municipio de Centro en Tabasco, es la violencia sexual ya que sólo el 55.56% de mujeres separadas; el 40.00% de mujeres solteras; el 38.46% de mujeres que viven en unión libre y el 23.82% de mujeres casadas respondió afirmativamente a la pregunta 23 que cuestiona lo siguiente: ¿en el ambiente en el que vives, has percibido abuso sexual hacia las mujeres tales como: presión verbal para tener relaciones sexuales, imposición de relaciones sexuales y/o imposición de ciertas conductas sexuales?

También en este rubro llama la atención que sean las mujeres separadas y las mujeres solteras las que sienten mayor libertad para denunciar este hecho. Es mucho más fácil creer que no sucede este tipo de violencia; sin embargo, es revelador que el 40% de las solteras lo acepte, por lo que podemos asumir que el hecho de que sólo el 23% de las casadas acepte este tipo de violencia no es porque no suceda, sino porque es tabú aceptarlo.

CONTINUAR

REGRESAR

PORTADA PRINCIPAL