Investigación sobre mujeres
Introducción
Uno de los temas neurálgicos en la defensa de los Derechos Humanos, es el tema del género. Dado que en la cultura occidental y, de manera especial, en nuestra cultura latinoamericana, la mujer ha jugado un papel secundario y subordinado a los varones; es importante centrar nuestra atención en la situación que viven las mujeres en nuestro país actualmente.
A raíz de los movimientos de liberación femenina y muchos otros movimientos de reivindicación social, la situación de la mujer parece ir mejorando. Poco a poco, se observa una mayor insercion femenina en ámbitos que antes le estaban vedados tales como la preparación académica o el ámbito laboral. Sin embargo, parece que en el ámbito familiar y/o conyugal la situación de la mujer va mejorando todavía más lentamente.
Es por esa razón que para CODEHUTAB es muy importante conocer la situación real que viven las mujeres en el Municipio de Centro del Estado de Tabasco.
Partimos de este grupo de mujeres ya que en él se encuentran las condiciones que sintetizan los diversos modos de vida de los ciudadanos del estado de Tabasco: La realidad urbana y la realidad rural y porque conocer esta realidad tambien nos permitirá vislumbrar el panorama de la mujer del sureste de nuestro país.
Para ello recurrimos a la investigación participativa a traves de la instrumentación de un cuestionario que pretende captar la situación que viven las mujeres en lo que se refiere a: libertad, poder y control, violencia, relación conyugal y derechos sexuales y reproductivos.
Planteamiento del problema
Tema: Investigación sobre la problemática que viven las mujeres en el hogar, en 10 comunidades del municipio de Centro.
Antecedentes del problema
El rol que la mujer ha jugado a través de muchas generaciones en nuestro país, es consecuencia del modelo patriarcal que concibe el papel femenino subordinado a la figura masculina. Según este modelo, la mujer debe de permanecer en el hogar, pendiente de las necesidades cotidianas, teniendo sobre sus hombros todo el peso de la formación familiar y dando especial atención a las demandas de su marido, cuando ya es casada o de su padre y sus hermanos cuando todavía es soltera.
El concepto de mujer como ser inferior, si bien no es universal, si ha prevalecido en muchas culturas a lo largo de los siglos. En 1891 la encíclica rerum novarum del Papa católico Leon XIII señalaba que la mujer está hecha para el trabajo del hogar, y es el que se adapta mejor para preservar su modestia y para promover la buena educación de los hijos y el bienestar de la familia (Sergio sarmiento, 2003).
En los hogares, las hijas por su cercanía con el modelo de la madre, desde pequeñas, viven reproduciendo las actividades cotidianas que tradicionalmente se han impuesto al sexo femenino, tales como lavar, planchar, barrer, etc. Entre estas actividades, también desde pequeñas, se les va preparando para una futura maternidad, ya que en muchas ocasiones, a ellas desde pequeñas se les encarga el cuidado de los hermanos más pequeños.
Por lo que se refiere al matrimonio, San Agustín advertía que los contratos matrimoniales habían de considerarse como formas legales, mediante los cuales la mujer se había convertido en esclava y debía comportarse en consecuencia. Haciendo notar, que una vez casada, la mujer tenía que obedecer ciegamente al esposo en todo lo que le mandara.
Si nos transportáramos al pasado, nos daríamos cuenta que la concepción biológica y psicológica, fue producto de la historia, y ese rol especifico dejó en las mujeres una huella difícil de borrar. La mujer fue preparada biológicamente y psicológicamente según Cecilia Behrense (Psicologa social), para ser madre, esposa, cuidar y organizar las tareas domésticas.
Con el paso del tiempo, a través de la adaptación y un poco de preparación fue capaz de resolver problemas concernientes al hogar; debido a las carencias económicas, aprendió a ser buena administradora y aun así no se le ha logrado reconocer su trabajo.
La mujer poco a poco ha ido ganado terreno y ha ido incursionando en diversos campos de acción que antes estaban marcados como terreno exclusivo de los varones; sin embargo, cabe hacer notar que, en muchas ocasiones, la mujer ha tenido que incursionar en espacios productivos a causa de las necesidades originadas por las crisis económicas que el país y el mundo enfrentan actualmente, de igual forma al proceso de urbanización que cada día se acelera más.
Justificación
El respeto a la dignidad y a los derechos de las mujeres, en los albores del siglo XXI, es todavía, un tema preocupante en nuestro país.
La violencia hacia las mujeres, de todas las edades, es tal que se ha llegado a considerar como una situación normal. Dado que se crece en un medio hostil hacia la mujer, la violencia y la falta de respeto a su dignidad y a sus derechos que se llega a considerar como parte de la vida cotidiana.
La violencia familiar se produce cuando algún miembro de la familia abusa de su autoridad, fuerza física o poder, maltratando física, emocional o sexualmente a cualquier otro familiar.
A pesar de las repetidas campañas de concientización a las mujeres y de la exhortación a denunciar casos de violencia intrafamiliar y/o violación a los derechos de las mujeres; el tema sigue siendo tabú. La violencia es un tema del que no se habla, que no se desea ni siquiera aceptar.
El autoengaño es, a nuestro parecer, una de las principales razones por las que las mujeres no denuncian violencia hacia ellas y al interior de su familia.
Asimismo, la amenaza abierta y/o encubierta, por parte de los varones que ejercen el poder y el control de sus vidas (padres, esposos, concubinos e incluso hijos varones) favorece el silencio de las víctimas de violencia, maltrato, y falta de respeto a los derechos de las mujeres.
En México existe una idea muy difundida y favorecida en el sentido de que las mujeres deben quedarse en casa, hacerse cargo de las labores del hogar, del marido y de los hijos. Este paradigma, aunque ha sido roto por miles de mujeres actualmente, permanece como norma de vida en millones de hogares mexicanos, favoreciendo el silencio de muchas mujeres que, al no contar con los medios para mantenerse y mantener a sus vástagos, sigue soportando situaciones de violencia y abuso.
La visión machista de muchas autoridades también impide la denuncia ya que esta, muchas veces es contraproducente.
El presente trabajo es un intento por conocer la situación real que viven las mujeres del municipio de Centro en el Estado de Tabasco.
Según cifras del INEGI, el 65% de las mujeres en el estado es analfabeta, situación que genera que sea el servicio doméstico la principal fuente de empleo de estas mujeres, sin contar con el trabajo doméstico que es sus propios hogares tienen que realizar y que no es, en modo alguno reconocido y menos valorado ya que éste es visto como una obligación, que justifica su propia existencia.
Aun cuando en el mundo e incluso en México se han hecho grandes intentos por lograr la igualdad y la dignificación de la mujer, en nuestro estado es impresionante ver el grado de desconocimiento que tienen estas mujeres acerca de los derechos que tienen como seres humanos y más aún, los derechos que como mujeres tienen; en el seno familiar se les educa para casarse y tener un esposo quien la mantenga, educar a los hijos, obedecer a los hombres, atender el hogar; en pocas palabras ser sumisas y abnegadas. Ese condicionamiento las ha llevado a soportar golpes, insultos, desprecios, humillaciones, malos tratos, entre otros.
Muchas veces debido a la precaria situación económica en la que viven, en la actualidad vemos a muchas mujeres apoyando en la economía familiar, a través del autoempleo (ventas por catalogo) además de atender el hogar y los hijos. Sin embargo, ese doble esfuerzo, en muchas ocasiones no es valorado por los miembros de la familia.
Debido a esta preocupante situación que percibimos, el grupo de mujeres perteneciente al “Grupo de los 40” (Equipo Promotor de los Derechos Humanos) de la Parroquia de Plátano y Cacao y el Comité de Derechos Humanos de Tabasco A.C. unimos esfuerzos para realizar el presente trabajo, que es un intento por conocer la situación real que viven las mujeres en 10 comunidades del municipio del Centro, y donde se pretende despertar el interés de las mujeres, por descubrir la problemática que viven en sus hogares.
Como muestra, se eligió un grupo de mujeres de entre 16 y 40 años de edad, ya que se consideró que a través de su opinión podíamos darnos cuenta de lo que en promedio piensa el género femenino en esta región y porque vemos más posibilidades de cambio en este grupo de edad y que hay posibilidad de una ruptura con el esquema tradicionalista y defender sus derechos humanos.
Delimitación
Esta investigación se pretende realizar en 10 comunidades del Municipio de Centro, a mujeres con edades de 16 y 40 años; en un periodo de dos años (2002-2004).
Objetivos
Objetivo General : Que las mujeres tengan mayor conciencia de sus derechos humanos, para propiciar en ellas la capacidad de actuación y decisión, que les permitan un mejor desenvolvimiento en el hogar, en el trabajo y en su vida social.
Objetivos especificos:
1-Que CODEHUTAB identifique los problemas que enfrentan las mujeres en relación a las violaciones de sus derechos.
2-Que las mujeres logren la toma de conciencia del reconocimiento claro del rol que desempeñan en las distintas etapas de la vida.
3-Que las mujeres logren vincularse con otros grupos de mujeres para compartir sus nuevas experiencias.
4-Que las mujeres logren efectivamente la participación en la defensa de sus derechos.
Hipótesis
-Las mujeres en el medio rural ven su trabajo en el hogar como una obligación
-Las amas de casa no alcanzan a percibir el apoyo que brindan a la economía del hogar.
Metodología
Para tal efecto, se diseñó un instrumento de 34 preguntas, de las cuales; las primeras tres estuvieron orientadas a conocer la situación general de las entrevistadas. En estas tres preguntas se les cuestionó sobre su edad, estado civil y escolaridad.
Las respuestas de estas tres preguntas nos permitieron clasificar los resultados, según el estado civil, la escolaridad y la edad.
Las preguntas 4 y 5 estuvieron orientadas a indagar si las entrevistadas conocen o no sus derechos y el beneficio que ellas suponen les traería el conocimiento de éstos.
Las preguntas 6 a la 15, tuvieron como indicador la libertad en términos generales. Las preguntas 16 a la 20, el poder y el control.
La pregunta 21 está orientada a conocer si perciben maltrato emocional, ofreciéndoles como indicativos: gritos, jaloneos, insultos, explosiones de ira, condicionamiento de dinero, comida, salidas, amenazas, intentos de golpes, etc., para identificar violencia psicológica; La pregunta 22 solicitaba la identificación de actitudes de maltrato hacia las mujeres tales como golpes, quemaduras, heridas, para identificar violencia física; la pregunta 23 para identificar la violencia sexual y la 24 para identificar actitudes de discriminación hacia la mujer.
Las últimas 10 preguntas fueron diseñadas únicamente para mujeres que actualmente viven en pareja. De ellas las preguntas 25 a la 29 tuvieron como indicador el respeto a la dignidad humana de las mujeres por parte del cónyuge. Las preguntas 30 a la 32 los derechos sexuales y reproductivos y las últimas dos preguntas a conocer quien ejerce el poder y el control dentro de la pareja.
La muestra estuvo constituida por 100 mujeres del Municipio de Centro, de las cuales 15 son solteras; 63 son casadas; 13 viven en unión libre y 9 estan separadas.
Por esa razón 76 mujeres viven en pareja y contestaron el instrumento completo y las 24 restantes solamente contestaron las primeras 24 preguntas.
La mujer en el campo laboral
Aparentemente a las mujeres se les a dado libertad para trabajar y estudiar, pero en campos especificos aceptados tradicionalmente como femeninos y que permiten continuar con el modelo tradicional de “ama de casa” a cargo de su marido y sus hijos. Un dato que refleja esta situacion segun Brigida Garcia Guzman, investigadora del Colegio de Mexico es que las labores tipicas femeninas son el servicio domestico, que ocupa el 88.4% de las mujeres del total de empleados en este rubro, y las maestras con 60.4% a nivel nacional.
Mucho se ha hablado de la lucha por la igualdad de genero: el cual se define como el conjunto de normas y comportamientos que nos impone la sociedad por haber nacido hombre o mujer; sin embargo, esta pretension se ha mantenido solamente como un ideal ya que en la realidad concreta, seguimos observando que el trabajo de la mujer no es cabalmente reconocido. Todas las mujeres, a partir de la adolescencia y hasta la senectud, trabajan en el hogar y, sin embargo, se afirma que una mujer que no desempena una actividad lucrativa fuera del hogar “no trabaja”. En las empresas, para que una mujer pueda tener una oportunidad de empleo se les exige el examen de no gravidez, para saber si esta embarazada, como si eso fuera un impedimento para que una mujer realice un buen trabajo, o peor aun, como si fuera una enfermedad contagiosa.
Muchas empresas, dependencias y negocios, emplean mujeres, pero se les paga un salario inferior al del hombre, y en muchos de estos empleos son objeto de acoso sexual y en muchas ocasiones se les discrimina y se les imponen jornadas de trabajo por arriba de lo que estipula la ley. Ni que decir de las empleadas domesticas, a quienes no se les proporciona ninguna prestacion social.
Otro punto que es interesante abordar es que ni las mismas mujeres le dan el valor real a su trabajo, por ejemplo se dedican a la crianza de animales, venden productos como zapatos, joyeria y no lo ven como algo productivo; sin embargo estan contribuyendo, al gasto familiar.
Las mujeres que desean superarse y liberarse del papel dominado que, por generaciones se les ha impuesto no solo tienen que enfrentarse a la rivalidad y al dominio masculino; en muchas ocasiones son sus mismas companeras de genero que desautorizan su capacidad y critican su accion, especialmente si una mujer esta desempenando un cargo en algun lugar como la escuela, la iglesia o alguna gestion social.
Debido, entre otras cosas, a la situacion economica, cada vez son mas las parejas en las que ambos realizan un trabajo remunerado fuera de casa y esto ayuda a tener un nivel de vida mejor; sin embargo, este hecho es, en muchos de los casos, fuente de conflictos ya que en muchas ocasiones, el trabajo femenino es fuente de envidias y rivalidad al interior de la pareja, porque el hombre no quiere aceptar que la mujer se independice, que administre su propio dinero, o peor aun que se la pase fuera de su casa aunque su trabajo asi lo requiera.
Las pocas mujeres que han logrado ingresar al campo laboral, aun continuan asumiendo el papel tradicional de protectora y cuidadora de su marido y su prole. Esto se evidencia por la incidencia mayor de mujeres en ciertos desempenos profesionales que le permiten a la mujer seguir con su rol femenino. Por ejemplo es notable la presencia femenina en profesiones como el magisterio, la enfermeria, el desempeno secretarial y mucho mas, el servicio domestico.
Educación
Hay que hacer notar que en las comunidades rurales, son muchas las mujeres que sólo se dedican a las labores del hogar y la mayoría oscila entre los 30 y más años, quienes no tuvieron la oportunidad de estudiar.
Un dato importante de este estudio es que se observa que las mujeres muy jóvenes, cuyas edades oscilan entre los 14 y 18 años que ya están casadas, no tienen ya oportunidad de continuar con sus estudios. Se asume de esta manera que tuvieron su oportunidad en su momento, no lo aprovecharon y ahora ya les corresponde otro rol.
No hay que olvidar que ha repercutido mucho el lema de las personas mayores de que la mujer es para quedarse en la casa, atender a los niños, criar animales y esperar en la casa a que el marido le traiga todo lo necesario para el sustento.
En el estado de Tabasco según el censo del INEGI del 2000 en los 17 municipios que lo conforman, del total de analfabetas, el mayor porcentaje lo ocupan las mujeres, como ejemplo se pueden mencionar el municipio del centro, el cual tiene una población de 20,067 analfabetas en total, de los cuales el 35% son hombres y el 65% son mujeres. De igual modo en Cárdenas existe una población de 13,118 analfabetas, el 37% lo ocupan los hombres y el 62% las mujeres; en Comalcalco existen 1165 analfabetas, 35% son hombres y 65% mujeres, por último mencionaré Macuspana, aquí hay una población de 9113 personas que no saben leer ni escribir, el 32% lo componen hombres y el 68% restantes son mujeres. Todos los municipios se encuentran en este mismo rango, por lo que se puede decir que en el estado de Tabasco, hasta el año 2000, la población analfabeta estaba integrada en su mayoría por mujeres.
Esta situación se puede atribuir a que en las familias es preferible que estudie el hijo varón, quien se supone que cuando se casa es el que va a ser el jefe de la familia, quien va a sostener el hogar, y que la mujer, no necesita tanto estudio, porque se va a casar y el esposo es quien la va a mantener, sin ponerse a pensar la situación que enfrentamos hoy en día, en donde ya es un imperativo que ambos conyuges aporten al sustento familiar, compartan las actividades domesticas y el cuidado y educación de los hijos.
La mujer en el mundo actual
Aun cuando se reconozca que las mujeres tienen las mismas capacidades que los hombres, no se les dan las suficientes oportunidades para demostrar sus capacidades y las pocas que han logrado ingresar a algún trabajo en el sector productivo son victimas de discriminación. Maritza Nuñez, especialista en psicología laboral menciona que si una mujer tiene la capacidad, hace su mejor esfuerzo, demuestra que puede ser una alta ejecutiva y se le niega una oportunidad, se desmotiva ; De ahí que este sector vulnerado, empiece a sentir que sus esfuerzos no son valorados y provocando incluso que sea ella misma la que limite su incursión en el mundo laboral, porque al sentirse desvalorizada, pierde el sentido del trabajo ante la limitación que se le impone.
En los centros de trabajo, el salario que una mujer percibe, es inferior al de los hombres, aun cuando estén realizando la misma actividad, esto se comprueba con las cifras que el INEGI ofrece en cuanto a discriminación salarial donde afirman que en el grupo de funcionarios públicos y privados, el salario promedio de las mujeres es de 26.5% menor que el de los hombres y el de profesionistas esta 23.3% por abajo.
No sólo en centros de trabajo la mujer es víctima de discriminación y el hogar no es la excepción, debido a que son pocas a las que se les permite salir a trabajar y a decidir por si solas sobre alguna situación. Cuando el esposo se encuentra en el hogar es el quien decide y solo se le da la oportunidad a la mujer de tomar limitadas decisiones cuando su marido se encuentra fuera del hogar.
Problemas que enfrentan las mujeres en el municipio de Centro
RANGO DE EDAD

por lo que respecta a la edad, predomina el grupo de mujeres de 41 años y más que constituyó el 24% de la muestra
GRADO DE ESCOLARIDAD
En el aspecto de la escolaridad predominó el grupo de secundaria terminada que constituyó el 26% de la muestra, seguido de primaria completa que constituyen el 185; en cuarto lugar se ubican las mujeres que estudiaron preparatoria completa que son 11%; en quinto lugar se ubican las mujeres sin instrucción alguna que son el 6% de la muestra y las que estudiaron una carrera técnica que también son un 6% de la muestra; en séptimo lugar se ubicaron las que estudiaron secundaría incompleta que son el 4% y en octavo lugar el 1% que estudió preparatoria incompleta .

Respecto al conocimiento que las entrevistadas tienen sobre sus derechos como mujer, la entrevista arroja los siguientes resultados: las mujeres que mas conocen acerca de los derechos que como mujeres tienen es el grupo de separadas con un porcentaje del 66.67, seguido del grupo de solteras que constituye el 64.24% y las que menos conocen de sus derechos son el grupo de mujeres casadas en cuyo grupo sólo el 46.02 tiene idea de cuáles son sus derechos. A este respecto podemos decir que esto se puede explicar en función de que al separarse, las mujeres han tenido necesidad de conocer y de aprender acerca de sus derechos y acerca del grupo de solteras, podemos decir que la información proporcionada actualmente por la escuela ayuda a conocer más sus derechos.

Casi todas las entrevistadas suponen que un mayor conocimiento acerca de sus derechos, les ayudaría a hacerlos valer. Las puntuaciones en esta pregunta son bastante altas ya que tanto el grupo de separadas como de las que viven en unión libre, el 100% supone que es necesario conocer nuestros derechos para hacerlos valer.
Por lo que toca a las preguntas encaminadas a conocer el grado de libertad general, que son las preguntas de la 6 a la 15, pudimos observar lo siguiente:




Las preguntas encaminadas a conocer la libertad para trabajar, ir de compras, visitar familiares, e ir a una fiesta, estuvo encabezado por el grupo de separadas que obtuvieron las mayores puntuaciones en estos rubros. La capacidad para tomar este tipo de decisiones, desafortunadamente, no obedece, en la mayoría de los casos, a la libertad, sino a la necesidad. Este comentario marginal aparece varias veces en las encuestas de las mujeres que contestaron que si tenían la libertad para trabajar.
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