II. Crónicas
A) Crónica de una inundación
Antecedentes.
En la historia de Tabasco las inundaciones son comunes. Antes de que se construyera la presa Malpaso, en los años 60, era frecuente que año con año en el mes de octubre el territorio tabasqueño se inundara y a esto se le conocía como “el cordonazo de San Francisco”. Los campesinos se preparaban para esperar esa temporada: con su tapanco para subir el maíz y los animales; sus cayucos; sus tablas de madera para hacer los andamios dentro de su casas; muchas personas salían de sus viviendas para hacer sus enramadas en los camellones mientras bajaba el agua.
Las inundaciones no representaban para la población en general una desgracia, al contrario, las tierras se llenaban de nutrientes que redundaban en mejores cosechas para la próxima siembra, y las lagunas y ríos se llenaban de peces que contribuían a la alimentación del tabasqueño. Los campesinos esperaban una sola inundación, entonces no existían las presas; no había redes de camellones construidas por PEMEX, ni las areneras en el Río Carrizal y Samaria causantes de los deslaves; los vasos reguladores y las lagunas se conservaban, y permitían el paso del agua sin ningún contratiempo.
Hace setenta años, la ciudad de Villahermosa estuvo edificada solamente en zonas donde la creciente no llegaba, como en la calle 5 de Mayo, y las colonias Atasta y Tamulté; la Catedral y el Palacio de Gobierno fueron construidos en sitios estratégicos para librarlos de las inundaciones. Por algo el escritor tabasqueño, Carlos Pellicer, decía cuando venía a Tabasco: “voy a mi agua”.
La inundación de 1980, le dio la bienvenida a Chedrahui Mina, en donde el nivel alcanzó unos dos metros de altura en su interior y la empresa perdió toda la mercancía. Eso era un aviso para los comerciantes y vecinos de la zona pues sabían que estaban construyendo en zona inundable, en áreas que años atrás habían sido lagunas naturales.
Pero aún con la inundación de 1980, Villahermosa continuó avanzando hacia zonas bajas, todo esto en aras de la modernidad. Así que los gobiernos que han administrado el Estado para beneficio personal y de sus amigos, comenzaron a hacer negocios con los vasos reguladores de los alrededores de la Ciudad. La zona de Carrefour, ahora Chedrahui Carrizal, era un gran vaso regulador, el cual fue negociado y rellenado en el gobierno de Roberto Madrazo.
En 1999, otra inundación de gran magnitud preocupó a los habitantes de Villahermosa y sus colonias, pues el agua detenida con costales de arena mantuvo sitiada por varias semanas la ciudad de Villahermosa. Para entonces el negocio de relleno de vasos reguladores y zonas bajas para construir comercios y zonas habitacionales estaba en su apogeo. En esa ocasión el gobierno de Roberto Madrazo, en manos de Víctor Manuel Barceló, aseguró que se iban a realizar los trabajos de infraestructura hidráulica que fueran necesarios para proteger a la ciudad de Villahermosa de otra inundación.
Pasaron 8 años y todo marchaba en santa paz. Parecía que la amenaza de otra inundación se había ido para siempre de Villahermosa y sus colonias, los gobiernos de Roberto Madrazo Pintado y Manuel Andrade Díaz se dedicaron a jinetear el dinero que, según se sabe ahora, les dio la federación para el Proyecto Integral Contra Inundaciones (PICI), con lo cual se realizarían las obras de infraestructura que requería la ciudad y el resto del estado. Con la inundación quedó al descubierto que, cada uno de ellos, administró la cantidad de 2 mil millones de pesos que nunca fueron invertidos en las obras hidráulicas planeadas.
El diluvio
Desde el martes 23 de octubre de 2007, el frente frío número cuatro se presentó con mucha fuerza en el estado y, después de tres días de lluvia, dejó cerca de doce mil damnificados. El viernes 26 reventó el bordo de contención ubicado enfrente del parque la Choca y había partes inundadas en las rancherías de Plátano y Cacao, La Manga y la colonia Indeco. El sábado 27, la gente que vive en la rivera de los ríos Carrizal y de La Sierra se había visto en la necesidad de sacar algunas de sus pertenencias porque éstos ya habían superado su escala crítica.
El domingo 28 lo peor estaba por ocurrir, pues se presentó el frente frío número cinco, y llovió sobre mojado, produciendo el desbordamiento de los ríos Usumacinta, Puxcatán, Tulijá, Carrizal, Samaria, Grijalva y La Sierra. Cuando esto era inevitable el Gobernador Andrés Granier declaró al estado en Estado de Emergencia. Para entonces las inundaciones abarcaban colonias y rancherías de nueve municipios: Centro, Centla, Paraíso, Macuspana, Comalcalco, Jalapa, Teapa, Tacotalpa y Jonuta.
Para el lunes 29. el río Carrizal estaba 68 cm. arriba de su nivel crítico, pero apenas se había cerrado un tramo del malecón Carlos A. Madrazo; mientras tanto el director de Protección Civil, Rúrico Domínguez Mayo, desestimaba que estuviera subiendo el río. Y como en estos días la gente estaba por celebrar a sus difuntos, al ir al panteón lo encontraron en el agua. En estas circunstancias es que se desfogó la presa Peñitas a 2 mil metros cúbicos por segundo, que recibió Villahermosa entre 24 y 36 horas después. Este enorme caudal se sumó a los ríos y lagunas que estaban repletas de aguas de lluvia, para completar un cuadro desastroso. Inesperadamente para la gente, el agua siguió subiendo toda la semana, y poco después las plantas potabilizadoras dejaron de funcionar, así como los cárcamos de bombeo y regulación de agua. Para esa fecha el Gobernador recomendaba: “el que no tenga nada que hacer en la ciudad, salga de ella”. Mientras tanto, el vocero de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) en el Estado, Gilberto Segovia Quintero informó que la marea alta en la costa impedía el desalojo de las aguas de los ríos Grijalva y Usumacinta, es decir, que se había formado un “tapón hidráulico” y provocaba estancamiento y subida del nivel de los ríos. Algunos tomaron la inundación como una creciente normal y subieron sus cosas a los segundos pisos de las casas, o tomaron con calma la decisión de evacuar. Pero en cuestión de una hora, el nivel del agua subió tres metros y con ello impidió a miles de familias rescatar sus pertenencias e incluso dejó a centenares atrapados en los techos de las casas.
Para el miércoles 31 de octubre, Tabasco vive el terror de experimentar la peor catástrofe de los últimos 50 años. Al desbordamiento de los ríos mencionados, se agregaron: el Mezcalapa, Teapa, Puyacatengo y Pichucalco. Y como afirma Rodolfo Uribe Iniesta, investigador de la UNAM, “la ciudad se plegó sobre sí misma en dos tiempos: la mitad de la población se desplazó sobre el territorio de la otra mitad, en una migración desesperada hacia los albergues habituales (Parque Tabasco) y de ahí, al subir más el agua, hacia lugares más altos como la Ciudad Deportiva, al tiempo que, el tráfico vehicular interno se colapsó y todos los que pudieron abandonaron la ciudad circulando en vehículos altos sobre carreteras inundadas. Además de los albergues, lo que salvó la situación fue que mucha gente abrió sus casas a los refugiados, pero sobre todo, que a nivel regional el sistema tradicional de familia amplia se convirtió en una red de recepción que abarcó a los demás municipios del estado y todos los estados vecinos e incluyendo a la propia capital”.
Se informó que había un millón doscientos mil damnificados en los 17 municipios de la entidad, un deceso, y el 100 por ciento de los cultivos perdidos. El 70% del estado se encontraba inundado. “La capital es como una olla, como Nueva Orleáns (devastada por las inundaciones que provocó el huracán Katrina en agosto de 2005). Estamos debajo de los niveles de los ríos”, declaró entonces el Gobernador de Tabasco.
Después se ordenó el descanso del desfoque de la presa Peñitas a mil 500 metros cúbicos por segundo, pero los habitantes de Villahermosa se encontraban ya atrapados en sus azoteas y la gente que vive en el campo sin ninguna ayuda, y enfrentando el problema de sus cultivos y animales bajo enormes lagunas. No sólo Tabasco se encontraba inundado, sino también más de 70 mil personas de los municipios de Reforma y Pichucalco, Chis. –ubicados en los límites con Tabasco–.
Aún continuaron las lluvias, superiores a 100 milímetros (100 litros por metro cuadrado). Que para la situación de inundación, significó más dificultad para auxiliar a la gente, las calles parecían canales. La gente trabajó poniendo costales de arena mientras que la inundación no respetó zonas rurales ni urbanas, tampoco áreas residenciales o populares. El Grijalva siguió cruzando la ciudad amenazante con su corriente acelerada. Villahermosa vivió casi paralizada por tierra, pero las lanchas, cayucos y otras embarcaciones improvisadas surcaron los brazos del río, que se convirtieron en calles de decenas de colonias.
El jueves 4 de noviembre, se desgajó un cerro sobre el Alto Grijalva, en Chiapas, y se interrumpió el paso de agua de la presa Malpaso hacia la de Peñitas. La versión entre la población fue que ante la imposibilidad de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y CONAGUA para impedir el flujo de la presa Malpaso hacia Peñitas, dinamitaron el cerro para cerrar el cauce del río del Alto Grijalva. |
Más allá de la falta de albergues, recursos y despensas, lo peor para los campesinos fue la fase posterior a la contingencia, en la que tuvieron que reactivar sus actividades económicas. Sin dinero, sin semillas y con la tierra contaminada.
Así el panorama es de incremento de pobreza, pues el campo está destruido y los campesinos no cuentan con el capital necesario para cultivar de nuevo, y esto incrementará más las carencias ante sus necesidades de consumo.
Y las inundaciones continúan durante el 2008
Las inundaciones en Tabasco no terminaron el mes de noviembre del 2007, éstas continuaron en los meses de seca en las comunidades de la Chontalpa; resulta que las presas estaban a reventar porque en el tiempo que estuvo “El tapón” en el alto Grijalva, se acumuló una gran cantidad de agua, que en los meses siguientes desfogaron por el río Samaria, causando daños a las comunidades de Cunduacán, Jalpa, Nacajuca y Centla. Los apoyos fueron menores y el impacto fue minimizado en los medios de comunicación.
Desde el 23 de septiembre del 2008 empezaron las inundaciones en Teapa, cuatro de los ríos empezaron a estar por encima de su nivel crítico, varias colonias de Villahermosa y rancherías aledañas fueron inundándose como el año pasado. Todo parecía la misma situación del 2007, pero en cámara lenta. Las pertenencias fueron llevadas a lugares seguros, los comerciantes del centro de la ciudad empacaron su mercancía, incluso tiendas como Coppel quedaron vacías. Nos asustamos tanto con las ondas tropicales y los frentes fríos porque el temor fue enriquecido con palabras mágicas como “lluvias atípicas”. Así fue que, según los cálculos a “ojo de buen cubero”, las afectaciones abarcaron a 54 mil personas.
Las cosas en el 2008, no sucedieron de la misma manera; ahora el río Mezcalapa hizo gran daño, en buena parte, porque algunas empresas se han instalado sobre el lecho del río e impiden que fluya libremente. Además los ríos que vienen de la región montañosa traían con ellos un enorme caudal que al juntarse con el Grijalva causaron problemas en colonias de Villahemosa. Fueron más de 200 comunidades afectadas; mencionamos algunos nombres que nos pueden sonar familiares: Col. Pino Suárez, El Mangal, Gaviotas Sur, Casa Blanca, Ixtacomitán, Buenavista, Acachapan Colmena, La Lima, Corregidora, Miguel Hidalgo, Río Tinto, Luis Gil Pérez, Estancia Vieja, Río Viejo, Parrilla, Rivera de las Raíces, El Censo, Torno Largo, 1, 2 y 3. sección.
Continuó el pánico a vivir lo mismo, las presas en los días difíciles incrementaron el desfogue de 400 a 800 metros cúbicos. Y los “jinetes del apocalipsis” se veían venir cuando anunciaron que el frente frío número 2 y la onda tropical 34 chocarían en nuestras tierras, para nuestra desgracia. Pero esto no sucedió. Así fue como nos salvamos.
¡Salvemos Villahermosa! Sacrifiquemos a las comunidades
El sábado 4 de octubre, el río Grijalva llevaba casi quince días con un nivel por encima de su medida crítica. Fue entonces que CONAGUA y el Gobierno del estado decidieron abrir el canal del Tintillo. Afirmaban que sería una ventana de desviación que se realizaría en el camino rural Barrancas y Guanal, y que el agua llegaría hasta la zona lagunar de Don Julián y los Micos. La obra afectó a las comunidades: Aztlán primera, Majahual, Pajonal, Barranca y Guanal; Ejido Tintillo y González; El Corozal; Ejido López Portillo y Aztlán La Piedra. Y cerca de tres mil personas padecieron la decisión.
Días antes habían hecho público que el bordo estaba en malas condiciones y por que por ello habían tomado la decisión, con explicaciones, como la siguiente: “para que no haya una rotura súbita y que se registre una inundación brusca”, según CONAGUA; después dijeron que era para salvar Villahermosa. Estas citas las podemos encontrar en los diarios locales, mientras esto sucedía, y pueden ser consultados por internet.
Por si fuera poco, los campesinos desconcertados pidieron explicaciones y recibieron golpes y represión. No hubo explicaciones, ni acuerdos, menos compensaciones por “salvar Villahermosa”. ¿Qué pasó? Tanto tiempo, sueldos y dinero ejecutado para que salieran con una decisión sacada de la manga, parece una burla contra la ciudadanía tabasqueña. También así lo dijeron en su momento expertos, como el ex delegado de la Comisión Nacional del Agua, Armando Padilla Herrera, quien sostuvo de manera enfática: “La obra de apertura del Canal del Tintillo, que desviará las aguas del Ríos Grijalva, hacia unas lagunas de la zona no sirve para nada. Es una aberración técnica, una aberración elemental a los patrones teóricos que aporta a la teoría de los clásicos de la hidráulica... Al único que puede servirle esa obra es a alguien que tiene el interés de ganarse una lana ahí... Un canal en esa zona es una acción equivocada, debido a que el agua del Grijalva ya pasó por el lugar. En realidad, lo que se necesita son obras de derivación. El río Mezcalapa derivarlo al Pichucalco, este a su vez al de la Sierra, y después al gigantesco vaso lagunar cercano al aeropuerto , donde están canalizados los drenes Zapote, uno y dos”. También el geólogo Juan Ávila Vallejo afirmó que “esa ventana no va a solucionar el problema... sólo es un paliativo”.
No tomaron las medidas integrales, improvisaron y después como dejó de llover, la obra fue innecesaria. Después escuchamos algunas entrevistas de los afectados “como siempre los pobres, los jodidos, somos los que siempre perdemos. El año pasado, el agua nos quitó lo poquito que teníamos, ahora el gobierno nos quiere quitar hasta nuestro hogar”. Es este otro caso donde las autoridades actúan impunemente.
Y para el 20 de octubre el río Usumacinta, subió muy por encima de su nivel crítico, incluso pasó el registro más alto, el resultado fueron 102 mil damnificados en cinco municipios.
B) Cronología periodística de la inundación y de los conflictos políticos
De noviembre de 2007 a octubre de 2008.
7 de noviembre: Andrés Granier declara que CONAGUA suspendió los trabajos de infraestructura en los que estaban programados 120 kilómetros de bordos y cien de drenes y culpa también a los diputados federales pues le recortaron a 200 millones en el 2006. Granier no culpa a Peñitas, pero dice que contribuyó a la inundación de Villahermosa. Por otra parte, Manuel Andrade, exgobernador de Tabasco, dice que la responsable de la inundación es la Comisión Nacional del Agua porque no terminó la infraestructura hidráulica con valor de 1,200 millones de pesos.
El Gobernador Granier controla los medios: TVT (canal 7) y Canal 9 sólo prestan atención a la inundación en la Ciudad de Villahermosa y sus colonias. Las cámaras de estas dos televisoras transmiten las 24 horas al mandatario tabasqueño: Granier en el agua, Granier llenando costales de arena, Granier consolando ancianos, Granier apapachando niños en albergues, Granier entregando despensas, Granier, Granier y Granier. La intención del Gobernador es llevarse todo el crédito. Mientras tanto no se otorgan recursos a los presidentes municipales. El Gobernador de Tabasco explota la tragedia a su favor y encabeza una guerra sucia contra Evaristo Hernández, presidente municipal de Centro (PRI).
La sociedad civil local, nacional e internacional tiene gran presencia en la contingencia. En los primeros 8 días las comunidades rurales no recibieron ayuda del gobierno, sólo la recibieron de la sociedad civil y de las iglesias. Lo anterior se debía a que el Gobernador concentró la ayuda en la Quinta Grijalva para ser distribuida por él. Fuera de la Quinta las filas no cesan las 24 horas y las personas permanecen formadas más de un día, por una despensa. El Gobernador aparenta ser el gran benefactor de los necesitados y no reparte la ayuda entre los ayuntamientos. Concentrando la ayuda, él toma control de la situación mediática y se justifica diciendo que no es hora de ver colores. Mientras tanto, Calderón pide que no se politice la tragedia de Tabasco.
54 personas son detenidas por robo a tiendas y domicilios, algunos de ellos dicen que fueron detenidos arbitrariamente. Los spots del gobierno del estado dicen: “a todos aquellos que sean sorprendidos en actos delictivos en contra del patrimonio de los tabasqueños serán castigados con todo el peso de la ley, robar es un delito grave”.
Felipe Calderón asegura que se reconstruirá Tabasco “cueste lo que cueste”. Calderón suspende el cobro de energía eléctrica a los usuarios en el periodo de noviembre a enero de 2008 y anuncia que la Secretaría de Hacienda no cobrará impuestos en ocho meses a los contribuyentes.
Se da el primer desacuerdo entre el gobierno estatal y el federal: Granier declara que Peñitas contribuyó a la inundación en Tabasco y Calderón se molesta por estas declaraciones.
Un funcionario de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró que el gobierno de Tabasco es responsable: la tragedia pudo prevenirse a bajo costo. Granier rechaza estas declaraciones de la ONU, pues dice que desconocen el problema.
12 de noviembre: Calderón visita a Villahermosa por sexta ocasión. Advierte que la reconstrucción de Tabasco será lenta y prolongada y que ya se está poniendo en marcha el Fondo de Desastres Naturales (FONDEN).
Continúa llegando ayuda internacional, ahora de Canadá. Cuba manda apoyo médico. Marcelo Ebrard (Jefe de Gobierno del DF) manda ayuda en trailers y la PFP la decomisa en La Venta, argumentando que no hubo coordinación. No toman en cuenta a los médicos que manda el gobierno del Distrito Federal.
19 de noviembre: El gobierno estatal declara que los culpables de la inundación son: el cambio climático, la posición de la luna, la marea alta y que Chiapas tuvo lluvias de 600 milímetros.
23 de noviembre: Andrés Granier declara a los medios: “ya no se puede confiar en los pronósticos de la CONAGUA., pues quién nos garantiza que no va a llover en diciembre o enero. (…) si no quito la costalería es porque sigue habiendo estado de emergencia”.
Se aplicarán 460 millones de pesos para reparación de carreteras federales y caminos rurales, anuncia el secretario de comunicaciones, Luis Téllez Kuenzler. Armando Padilla, de la CONAGUA, renuncia. Su salida, dice, es por razones políticas y la verdad saldrá a flote más adelante. En este momento despacha en CONAGUA Tabasco, José Luis Luege Tamargo.
26 de noviembre: Octava visita de Felipe Calderón a Villahermosa. Anuncia que habrá apoyo para que 17 mil micro, pequeñas o medianas empresas, parcelas, granjas, ranchos o cualquier otra unidad económica pueda reiniciar su actividad cuanto antes. Entrega los primeros vales de 10 mil pesos para quienes tienen pequeños negocios. Dice que se garantizarán créditos accesibles de diversas instituciones a una tasa de 5 por ciento anual los primeros dos años. Entrega ayuda (como emisión única) de 2 mil 200 pesos a empleados que se quedaron sin trabajo y manifiesta que adicionalmente se beneficiarán a 50 mil trabajadores más que están afiliados al Fonacot con una bolsa de 18 millones de pesos para que puedan liquidar los adeudos que tienen con esa institución. Destina 17 millones para reforzar el Programa Integral de Agricultura Sostenible y en Materia de Vivienda y dice que el Infonavit dispone de fondos para que la gente no tenga que pagar sus mensualidades en seis meses.
29 de noviembre: Los diputados del PRI, con su mayoría en la cámara, aprueban el endeudamiento por 4 mil millones solicitado por el gobierno de Granier.
En esta misma fecha, involucran al Secretario de Finanzas del gobierno del estado, José Manuel Sáinz Pineda, en el decomiso de 8 millones de pesos que realizo la PGR el pasado 22 de noviembre; dos personas lo transportaban en una avioneta presuntamente para la compra de terrenos en Mérida, Yucatán. Se presume que el terreno es de Martín Medina Sonda, socio principal del funcionario tabasqueño.
30 de noviembre: Se anuncia que durante la tragedia de Tabasco Felipe Calderón usó 129 mil 410 spots de radio y 29 mil 39 en televisión en sólo 8 días, según datos del periódico El Universal.
Armando Padilla afirma que Andrés Granier miente, pues tenía toda la información de lo que sucedería en Tabasco y no actuó: “el Gobernador miente, se le avisó”. Lo responsabiliza de su salida de CONAGUA.
5 de diciembre: En el periódico La Jornada se publica que las autoridades sabían que la Ciudad de Villahermosa iba a inundarse, de acuerdo a Jorge Zavala, investigador de la UNAM. “ No se pueden observar errores en el manejo de las presas, pero que estas se pudieron optimizar mejor; que los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional no fueron los adecuados, y aunque, horas antes, las autoridades sabían que la capital Villahermosa se iba a inundar, no se avisó ni evacuó a la población, esto es el colmo de lo que sucedió”. Dice que hubo varios elementos que dieron pie a la tragedia: “obras no realizadas, asentamientos humanos en zonas riesgosas, pronósticos imprecisos, mal mantenimiento de las presas, asolvamiento de los ríos, deforestación de la zona, escasez en los planes de contingencia, el no haber informado a la población; que el cambio climático y el nivel del mar no fueron los responsables directos de las inundaciones. (…) Las prioridades en este país están invertidas y la población siempre es la última de ellas”. Zavala recomienda hacer una auditoría técnica, con objeto de entender qué, cómo y por qué sucedió.
6 de diciembre: Felipe Calderón Hinojosa visita a Tabasco por novena ocasión y va a supervisar los trabajos en el tapón en Chiapas. Declara: “Estoy bien consciente de las preocupaciones que han cundido y de lo que se platica y rumora entre los tabasqueños. Tengan la plena seguridad, amigas y amigos de Tabasco, que cada día que pasa, cada metro cúbico que movemos de esos 40 mil metros cúbicos por ejemplo, que movimos el día de ayer, es un paso más para reducir cualquier riesgo y cualquier contingencia, y estamos en pleno control de la situación”. Para darle aún mayor confianza a los tabasqueños, de que no habrá nueva inundación, el Presidente Felipe Calderón estima arribar antes del día 15, cuando se declaren concluidos los trabajos y se inicie la turbinación de la presa Peñitas de forma dosificada.
7 de diciembre: Granier dice que no existe ningún peligro para Tabasco, pero está amurallando algunas zonas inundables con costales de arena y además amuralla el cauce del Río Samaria (en el Macayo) para detener y desviar el agua por Cunduacán y Nacajuca.
11 de diciembre: Por segunda ocasión, Granier reprime a damnificados. Una manifestación de damnificados desempleados tomó el Velódromo de la Cd. Deportiva en protesta porque llevaban tres días haciendo filas para recibir una ficha que les dé derecho a 2 mil 200 pesos. Doscientos agentes antimotines los desalojaron violentamente con un saldo de 8 detenidos.
Andrés Granier se queja de que los dineros donados por la sociedad civil y los gobiernos nacional e internacional están retenidos en las cuentas bancarias. Dice que sólo ha recibido 20 millones de Banorte.
12 de diciembre: El gobierno de Granier deberá administrar, en 2008, 27 mil millones de pesos de presupuesto, más 4 mil de préstamos que le autorizó el PRI en el Congreso, más los 7 mil millones del FONDEN; esa es la razón por lo que la mayoría del PRI en la Cámara de Diputados pospuso la entrada en vigor de la ley de transparencia hasta 2009.
14 de diciembre: Desalojan a campesinos de los municipios de Cunduacán, Nacajuca y Centro, por la apertura del tapón en el Alto Grijalva.
10 de enero: Novena visita de Felipe Calderón a Tabasco. Anuncia el borrón y cuenta nueva de pago a la CFE para los que están en resistencia civil, declara lo anterior en el acto denominado “iluminemos Tabasco para que vivas mejor”. En ese acto están el gobernador Andrés Granier Melo y el Alcalde de Villahermosa Evaristo Hernández. La deuda de la resistencia civil, según Calderón, asciende a 3 mil millones de pesos. De los deudores el 98% debe menos de 50 mil pesos y a los que se fueron al agua se les condonará el consumo de luz durante los meses de contingencia; son casi 200 mil usuarios.
15 de enero: Más de 100 personas encabezadas por el diputado Federal (PRD) Pedro Landeros se manifestaron afuera de la SEDESOL en demanda de los vales de 10 mil pesos.
Apalean a ciudadanos damnificados de Ixtacomitán que mantenían cerrada la carretera en protesta porque no los han tomado en cuenta en el censo y los vales de 10 mil no llegan a la comunidad. 150 antimotines disolvieron la manifestación: macanazos y gases fueron usados, hubo señoras golpeadas.
18 de diciembre: Apertura del tapón del Alto Grijalva. “Tensión: tabasqueños esperan sin dormir el desfogue de Peñitas”. Luego de que ha permanecido bloqueado el Grijalva por un tapón de tierra y piedras de más de 4 millones de metros cúbicos, se abrirá el canal para que el río recupere su cauce original hasta llegar a la presa Peñitas
17 de enero: La delegada de SEDESOL, Dora Ma. Scherer dice que hasta el momento 95 mil personas han recibido el vale de los 10 mil pesos; que a partir de esta fecha comienza una segunda etapa denominada de verificación, la cual concluirá definitivamente el 25 de enero. Aclara que el censo para la revisión de los daños de vivienda no significa vales para enseres: si una vivienda no se inundó y no perdió enseres, no recibirá vales: “se van ir tomando datos para conocer el estado de cada caso y así dar una respuesta positiva o negativa”.
Granier dice que no va a investigar si hubo culpables en las pasadas inundaciones.
El PRD presenta una solicitud de juicio político contra Andrés Granier por la inundación vivida en Tabasco, tanto en la cámara de diputados estatal como en la federal. En declaraciones Andrés Granier afirma que está dispuesto a enfrentar el proceso de juicio político al que pretende someterlo el PRD en el Congreso federal. “Allá están afuera los 2 millones 100 mil tabasqueños que saben cuál es la responsabilidad de Andrés Granier..., me someto al juicio de la historia”. Dice que a su gobierno no le corresponde investigar si hay culpables o no de la inundación.
21 de enero: El obispo de Tabasco, Benjamín Castillo Plascencia, se suma a las declaraciones que respaldan que sí se debe investigar para deslindar responsabilidades y determinar si hubo o no culpables en las inundaciones.
Granier se retracta de lo dicho sobre no investigar si hubo culpables en la pasada inundación: “yo toda la vida he dicho que se investigue si hay responsabilidades”. Sin embargo, él enfatiza que no es su competencia investigar porque es dinero federal.
7 de febrero: José Luis Luege Tamargo, director de CONAGUA visita Tabasco. Anuncia que se cerrará en 15 días nuevamente el canal de Juan de Grijalva, por lo que también se cerrará la presa Malpaso. Dice que de aquí a marzo seguirán ampliando el canal hasta llegar a 70 metros y una vez logrado le abrirán nuevamente. También dice que la Auditoría Superior de la Federación lleva a cabo 18 auditorías a los recursos federales ejercidos por la CONAGUA de 2003 a 2007; así como de los recursos destinados a atender la inundación del pasado mes de octubre. En su visita dijo que se detectaron serias irregularidades en las obras del Proyecto Integral. Las auditorías podrían terminar en este mes de febrero.
12 de febrero: Denuncian bodega clandestina con ayuda humanitaria. Opera de madrugada vendiendo colchones, ropa, zapatos, pañales, galletas y comida enlatada.
13 de febrero: Juan Camilo Mouriño, Secretario de Gobernación, visita Tabasco. Dice que todos los compromisos que asumió Felipe Calderón serán cumplidos. Para el gobierno federal “está claro que la tarea en Tabasco no ha terminado, no ha concluido y no concluirá hasta recuperar la normalidad en la vida de los tabasqueños”. Mouriño también dice que los 7 mil millones del FONDEN llegarán intactos a Tabasco (se había dicho que le recortarían 500 millones). Granier le expresa su agradecimiento.
El Gobernador Andrés Granier anuncia que en los próximos días enviará al Congreso una propuesta para integrar una comisión especial de legisladores que investiguen el uso que se le dieron a los recursos del PICI, en lo que atañe al dinero que aportó el Estado. También dice que la fase de emergencia no se levantará e incluso se mantendrá todo el 2008, pues el riesgo de inundaciones no ha pasado, por lo que la costalería no será retirada. Se espera que después del 15 de marzo se desalojen de Malpaso mil 400 metros cúbicos por segundo.
17 de febrero: El alcalde de Teapa, Darío Calzada Balboa, oculta despensas en bodegas clandestinas, denuncia el dirigente del PRD municipal, Adolfo Zacarías Escobar. Las embodegan para repartirla en campañas políticas.
21 de febrero: A raíz de un plantón que se mantiene frente a Palacio de Gobierno en demanda de pago de vales, Andrés Granier dice que el plantón es con tintes políticos ya que los dirigentes no quieren dialogar: el acuerdo con la Secretaría de Gobernación fue que se le pagarían vales a 130 mil familias del estado y en este momento apenas van 110 mil familias beneficiadas.
Jesús Sibilla, un importante locutor del estado, propuso al Gobernador realizar una investigación a través de la ONU sobre las inundaciones recientes: “si tenemos membresía en la ONU, y si no cuesta nada la investigación, pues hay que pedir que la haga (…) No se trata de perseguir a nadie, de encarcelar a nadie, pero yo, como muchos, quiero saber qué fue lo que pasó, porque ya nos han dicho miles de veces que fue la marea alta de la luna...”
26 de febrero: José Luis Luege Tamargo, de visita en Tabasco, dice que habrá una ampliación de la declaratoria de emergencia del estado, con lo cual aumentarán hasta en 388 millones los recursos del FONDEN destinados a Tabasco y con el fin de garantizar la continuación de las obras sobre los caudales de los ríos. Dice que el viernes se cerrará temporalmente el flujo de agua hacia el canal en Juan de Grijalva; se desfogarán antes de semana santa mil 200 metros cúbicos por segundo de las presas. Rechaza que en Tabasco vayan a registrarse inundaciones iguales a las de octubre de 2007.
5 de marzo: José Luis Luege Tamargo de CONAGUA y Elías Ayub de CFE, dijeron ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, en relación a la inundación en Tabasco, que la irresponsabilidad de las autoridades locales al otorgar permisos para rellenar zonas de amortiguamiento (vasos reguladores) fue una de las principales causas que provocaron el desastre de octubre-noviembre, así como la autorización de fraccionamientos y asentamientos irregulares.
En otra información al respecto se dice que en 20 años se rellenaron 20 vasos reguladores en la ciudad de Villahermosa, muchos de estos ocupados por plazas comerciales y conjuntos habitacionales.
6 de marzo: 1,300 albergados quedan todavía en el albergue del Recreativo de Atasta. Según Ariel Zetina, Director del Instituto de Vivienda de Tabasco (INVITAB) en este mes de abril reubicarán a los primeros. Reubicar a todos se llevará todo 2008 y 2009.
Se inconforman albergados del recreativo y toman la calle, dicen que los maltratan en el control y que la comida a veces no está bien.
18 de abril: Granier y Felipe Calderón firman un convenio sobre el Plan Hídrico. CONAGUA es responsable de la firma del convenio ante autoridades de las tres instancias de gobierno, petroleros, representantes de los sectores productivos y alcaldes (menos Evaristo Hernández). El plan constará de tres etapas y para su inicio se invertirán 2 mil 18 millones de pesos para obras de reconstrucción; en los próximos cuatro años se invertirán 7 mil 360 millones (otras fuentes dicen que 9 mil 378 millones). José Luis Luege Tamargo de CONAGUA, dice que el Plan Hídrico cuenta con una visión integral de las cuencas, elaboración de programas y de ordenamiento territorial; fortalecimiento y mejoramiento de información geográfica y reforzamiento de información meteorológica. Granier debe terminar cuanto antes la compuerta El Macayo, reparar los puntos críticos de los bordos de la ciudad de Villahermosa y reubicar las 20 mil familias que viven en zonas de riesgo. Granier anuncia en este contexto que la Comisión Económica para America Latina (CEPAL), en coordinación con el CENAPRED concluyó el estudio donde se determina que los daños en Tabasco por las inundaciones ascienden a 33 mil 215 millones de pesos; por último dice que el Plan Hídrico debe significar seguridad para el pueblo, gestión estratégica del agua, modernización del campo, desarrollo sustentable y confianza para el inversionista.
9 de mayo: Adán Augusto López, diputado del PRD, denuncia que el gobierno del estado está utilizando de manera mediática la información sobre las inundaciones que entregó la CEPAL y que algunos funcionarios pudieron haber alterado datos. Hay que tomar en cuenta que la información del estudio que hizo la CEPAL fue hecho con información que pasó el gobierno de Tabasco, insiste.
12 de mayo: 200 antimotines cierran el paso a una marcha hacia el Palacio de Gobierno. Son 500 campesinos de 23 comunidades de Nacajuca, inconformes por la inundación que sufren por el desfogue de la presa Peñitas. Los detuvieron en el crucero hacia el la Ranchería el Cedro, Nacajuca. Después de negociar con funcionarios del gobierno estatal, lo único que les ofrecieron fue 30 kilos de maíz por familia y la promesa de tomarlos en cuenta en un programa emergente de empleo temporal, más el asesoramiento para que puedan cobrar diversos seguros agrícolas que tienen los afectados.
24 de mayo: En entrevista con Tabasco Hoy, el empresario de la construcción, Manuel Ordóñez Galán, señala que la anegación del 2007 “fue provocada” y que no hubiera ocurrido “si se tuviera como prioridad el bienestar de los tabasqueños”, y que por tanto hay responsables.
El Gobernador Andrés Granier reiteró que mantendrá el estado de emergencia en Tabasco; y en cuanto a la federación que ha optado por lo contrario advirtió que nadie tomará decisiones por los tabasqueños. “Qué fácil es decir vamos a levantar el estado de emergencia en Tabasco. No señores, ya no nos pueden decir qué vamos a hacer; aquí tenemos que tomar las decisiones, ya basta que las tomen en otros lados por nosotros los tabasqueños; yo no estoy dispuesto a que tomen otros decisiones por nosotros, cuando nosotros somos los que tenemos el problema, lo vivimos y lo tenemos que resolver”. Aún así, agradeció a Calderón lo que ha hecho por la localidad: “reconozco al Presidente de México, pero el estado de emergencia en Tabasco lo levantamos cuando tengamos la seguridad que 2008 no nos va a golpear en las márgenes de los ríos en base a los datos que nos de la CONAGUA; y que nos los de por escrito, así como nos piden a nosotros; que a mí de palabra no me lo digan”.
2 de junio: Héctor López Peralta, titular de SAOP, pidió a la CONAGUA reconsiderar el retiro de la costalería ubicada en la zona suburbana y urbana del río Carrizal. López Peralta dice que la prioridad es proteger a la Ciudad de Villahermosa y en general a los 51 puntos críticos donde se llevan a cabo acciones de reparación. En la Colonia Gaviotas hay ciudadanos molestos por la costalería y han comenzado a removerla.
En la Cámara de Diputados fue presentado un punto de acuerdo mediante el cual se ordena a la Auditoría Superior de la Federación para que auditen los cerca de mil 500 millones de pesos que hasta la fecha ha entregado el gobierno federal a Tabasco por concepto del proyecto para protección de centros de población y áreas productivas en la Cuenca del Río Grijalva. Este fue presentado por la diputada federal Mónica Fernández Balboa: “Buscamos que se transparente el uso de ese dinero, ya que resulta inadmisible que con todo ese dinero disponible no hayan podido realizar las obras necesarias para evitar otra tragedia como la del año pasado”.
3 de junio: Jesús Selván, presidente municipal de Jalpa de Méndez, consideró que a los habitantes de la Chontalpa chica no les quedará más que movilizarse contra el Gobierno del Estado ante su insensatez de pretender inundar de por vida a quienes viven en esta región.
11 de junio: El Plan Hídrico para Tabasco contempla reubicar 20 mil familias de 11 puntos de riesgo en la Ciudad de Villahermosa. No se lleva a cabo por la mala coordinación entre las autoridades estatales y federales.
12 de junio: Exhibe oposición comprobantes fiscales de millonario apoyo publicitario al diario “Presente” por parte de la administración granierista: octubre 2007, 51 millones 375 mil pesos; noviembre 2007, 51 millones 154 mil pesos; diciembre 2007, 57 millones 791 mil pesos; febrero 2008, 51 millones 927 mil pesos. Total en cinco meses, 264 millones 110 mil 415 pesos. Esto fue dado a conocer en rueda de prensa a la que convocó el diputado José Antonio de la Vega en el Congreso, acompañado por los diputados del PRD, Adán Augusto López y Oscar Cantón (PRD). Los documentos, dijo de la Vega, se los hicieron llegar anónimamente a su oficina.
22 de junio: El Gobernador advirtió: “que su gobierno mantendrá una posición enérgica para que la CONAGUA cumpla los compromisos adquiridos con Tabasco; que echará a andar un plan de supervisión permanente para vigilar y exigir que las obras de protección se terminen en tiempo y forma; que por ningún motivo permitirá que el estado vuelva a vivir una situación como la del 2007”.
9 de julio: Los bordos de contención de la colonia Gaviotas, sector San José, fueron abandonados después de cinco intentos por repararlos. A pesar de que el río está creciendo abandonaron los trabajos de reconstrucción de los bordos.
18 de julio: Gustavo Jasso Gutiérrez, secretario de planeación del gobierno del estado, aseguró que el Plan Hídrico, abarcará una etapa de cuatro años. “Hasta ahora se han invertido 4 mil millones de pesos, la cifra para este año será de 8 mil millones, y en total se invertirán 25 mil millones de pesos”.
19 de julio: Felipe Calderón visita nuevamente a Tabasco para entregar 432 casas a damnificados ubicadas en Playas del Rosario, mismas que fueron hechas con aporte de los ciudadanos mexicanos, esto no lo mencionó el Presidente. El fraccionamiento se llama “Gracias México”.
21 de julio: Calderón dijo durante la entrega de casas: “Hoy, ustedes lo saben, la inundación ha quedado atrás, estamos reconstruyendo a Tabasco como nos comprometimos y hoy claramente y ante los ojos de todos, Tabasco está de pie, Tabasco sigue avanzando”.
13 de agosto: La CONAGUA dio a conocer que se han concluido al 100 por ciento los trabajos de reconstrucción en 32 de los 51 sitios que sufrieron deslizamientos a raíz de las inundaciones del año pasado, en esta obra se invierten 430 millones de pesos y se espera que las tareas terminen el 15 de septiembre.
1 septiembre: Con un avance de 57 por ciento en la construcción de la Compuerta el Macayo, la Comisión Nacional del Agua refrendó el compromiso del presidente Felipe Calderón Hinojosa de que ésta será concluida y entregada, sin mayor demora, para el mes de octubre próximo. Dijo que la presa Malpaso ha llegado a dos metros por debajo de su curva índice, dándole una mayor capacidad de captación de agua y, por ende, una mayor seguridad a la planicie tabasqueña, lo que nunca se había hecho. A más tardar en el mes de septiembre se tendrán concluidos en su totalidad todos los puntos críticos derivados de la erosión de las márgenes de los ríos, particularmente el Samaria y el Carrizal.
8 de septiembre: La Secretaría de Asentamientos y Obras Públicas (SAOP), aseguró que según informes de la CONAGUA la compuerta El Macayo que se construye en la bifurcación de los ríos Carrizal y Samaria lleva un avance del 60 por ciento, y se sigue sosteniendo que la obra entrará en funciones a principios del mes de octubre.
20 septiembre. El río Pichucalco se desbordó y pasó su nivel crítico por lluvias de 150 mm. Hubo algunas comunidades afectadas, entre ellas Juan Aldama que alcanzó los 60 cms de inundación.
21 septiembre: Bordos totalmente destruidos en Gaviotas sur, a un lado del puente Grijalva 2, uno de los principales del año pasado.
24 de septiembre: El director de Protección Civil del estado, Rúrico Domínguez Mayo, aseguró que las precipitaciones y los escurrimientos de los ríos que atraviesan la planicie tabasqueña no representan un riesgo para la población del estado ya que esa dependencia está preparada para enfrentar cualquier eventualidad que se pueda presentar con la temporada de lluvias. Dio a conocer el Plan de Contingencia 2008, que contempla la instalación de 800 albergues para atender a 135 mil personas en caso de que sea necesario evacuarlas de las zonas bajas de la entidad.
25 de septiembre: Tres ríos superan su escala crítica: De la Sierra, (55 cm), Grijalva (13 cm) y Usumacinta (46 cm). Se fueron a pique 5 fraccionamientos: Parrilla 2, Las Mercedes, Topacio, Gracias México y el Encanto. Duró dos horas las lluvia, subió 76 mm en promedio la precipitación. Los moradores del fraccionamiento “Gracias México” apenas habían sido reubicados.
29 de septiembre:. El Sistema de Protección Civil reportó que en 24 horas el número de tabasqueños afectados por el mal tiempo pasó de 6,997 a 23 mil personas, en 143 localidades de los municipios de Cárdenas, Cunduacán, Centro, Jalapa, Jalpa, Huimanguillo, Jonuta, Macuspana, Nacajuca, Tenosique, Teapa y Tacotalpa.
1 octubre: Se esperan los escurrimientos que bajarán a la planicie tabasqueña por las lluvias del pasado lunes y martes en la región serrana. Los ríos que siguen haciendo daño son: de la Sierra, Pichucalco y el Viejo Mezcalapa. Además el “millonario” bordo construido en el sector Monal resultó ser una obra infuncional, pues además de que en varios de sus tramos el agua prácticamente lo cubrió, tuvo que ser abierto para dejar pasar el agua y que no se formaran embalses.
2 de octubre: “2, 017 millones de pesos en obras, al agua.” Los responsables son El FONDEN y CONAGUA. 11 puntos donde se presentaron deslaves no fueron atendidos. Tres mil 337 familias debieron ser reubicadas. Sólo 437 casas fueron construidas para damnificados (en el fraccionamiento Gracias México). 160 km de bordos debieron ser reparados y rehabilitados. Y sólo hubo un avance del 60% en la reconstrucción de bordos.
3 de octubre: Habitantes de Barrancas y Guanal Segunda Sección fueron desalojados con el uso de la fuerza pública, luego de que impedían el paso a la maquinaria que realizaría la obra de apertura del canal “El Tintillo”; policías antimotines de la Secretaría de Seguridad Pública abrieron paso por la fuerza a la maquinaria que hasta ese momento no había podido ingresar el punto de la obra. Inicialmente, fueron las mujeres de entre el grupo de inconformes las que pusieron en la primera línea de resistencia frente a los policías, quienes hicieron uso de la fuerza para liberar el camino a las máquinas. Cinco mujeres salieron golpeadas y nueve habitantes fueron detenidos por agentes antimotines.
7 octubre: “Suman 11 muertos y 3 desaparecidos por la inundación”. Son 300 las familias afectadas en los Aztlanes por la inundación provocada por el gobierno, con la apertura de un canal.
9 octubre: CONAGUA dice que dragará el río Samaria (extraerá 2 millones de metros cúbicos de material, desde la compuerta del Macayo hasta los puentes Samaria I y II), aunque había dicho el año pasado que eso era muy caro.
20 de octubre: Lluvias por arriba de los 300 milímetros, aunado a la deforestación del estado, la construcción de viviendas y centros comerciales sobre vasos reguladores, así como la falta de desazolve de los ríos, han generado que en menos de un año la entidad haya sufrido dos inundaciones, situación que amenaza con repetirse de no tomar las medidas necesarias, aseguran especialistas. La diferencia entre el 2007 y el 2008, de acuerdo con CONAGUA, radica en que el Centro fue el municipio más impactado, ahora el principal problema se registró en la Región de los Ríos, ante el incremento del Río Usumacinta.
21 de octubre: El gobierno federal y el director de la Comisión Nacional del Agua, José Luis Luege Tamargo, así como funcionarios de la SEDESOL en el estado y la federación, se han desentendido de hablar de la reposición de los bienes materiales y de programas sociales emergentes para ayudar a la población a recuperar lo perdido en esta segunda inundación y hacerle frente a las necesidades inmediatas, como son alimentación, vestido y empleo entre otras, denunció el diputado federal del PRD Pedro Landero López. Las recientes inundaciones se suman a las padecidas el año anterior, y han deteriorado el patrimonio de miles de familias.
23 de octubre: Las autoridades federales declararon zona de desastre la Región de los Ríos, en Tabasco, donde el desbordamiento del Usumacinta ha dejado 104 mil damnificados y continúa el riesgo por las próximas lluvias.
24 de octubre: A poco más de 18 días de haber sido obligados por la fuerza a desalojar sus viviendas para darle paso a las aguas del río Grijalva a través del canal que se abrió en la ranchería Barrancas y Guanal sector González, habitantes de esta localidad denunciaron estar hartos de las condiciones infrahumanas en las que personal del DIF Tabasco los tienen dentro del albergue instalado en la nave 3 del Parque Tabasco, además de que ni la CONAGUA ni el Gobierno del Estado les han respondido por los daños causados a sus propiedades.
“La situación es verdaderamente insoportable en ese lugar, cuando no son cucarachas... Muchas personas están enfermas de diarreas, nosotros no estamos ahí por gusto, estamos ahí porque nos sacaron a la fuerza de nuestras casas para después afectarlas y ahora nadie nos quiere responder por los daños que nos hicieron”.
C) Las preguntas al gobierno
Al rememorar los días de la inundación dos imágenes vienen a la mente: las declaraciones del Gobernador y el agua que abre su cauce entre las avenidas y las calles. El agua inundó casas y desplazó a algunas familias y a otras las obligó a subir sus muebles al techo y rescatar lo más posible. Los medios de comunicación sólo se ocuparon de informar lo que sucedió en Villahermosa y consideraron que lo que pasó en la capital era la única crónica de los hechos, que el resto eran únicamente eventos aislados, a los que nadie daba importancia, como lo que pasaba en el campo. De tal manera que los medios de comunicación jugaron un papel crucial pero engañoso: se convirtieron en la fuente de información sobre Tabasco y muchos de los medios sólo daban la voz al Gobernador o éste pagaba para que se la dieran. Entonces no se contaba qué sucedía en todo Tabasco, sólo se mostraba el río en que Villahermosa se había convertido y las labores del gobierno para atender la situación.
En la inundación del 2007, el río estaba dentro de la ciudad, la ciudad dentro del río: las fronteras entre uno y otra no eran más visibles. La imagen del agua y la ciudad nos deben impulsar a actuar porque las cosas no pueden seguir igual. Las lluvias que se incrementaron la noche del 28 de octubre del 2007, nos permitió ser testigos de devastadoras imágenes de cómo un río reclamaba su cauce e hizo evidente la pobreza (y el desánimo) de los tabasqueños. Pero no podemos culpar sólo a la naturaleza de nuestras desgracias, es necesario preguntarnos también quiénes son los responsables. Es importante, por ejemplo, preguntarnos por qué el gobierno buscó ocultar a los muertos y porque acalló los rumores de que había gente arrastrada por las corrientes. El Gobernador negó los muertos hasta el último momento a pesar de que la gente hablaba en todos lados con zozobra de los ahogados que habían visto flotar en las aguas. Y así fue que se escucharon tantas leyendas e historias conmovedoras.
La crónica y las noticias que aparecen durante un año se convierten en un cuestionamiento de lo dicho por el Gobernador de Tabasco. Las lluvias y las inundaciones habían iniciado ya el 23 de agosto, sólo que no en Villahermosa. Así, la imagen del Gobernador en la televisión el 27 de octubre de 2007 parece un recurso de último minuto frente a su incapacidad.
¿Cómo fue la respuesta del gobierno frente a la inundación? Paternalista. Tal vez porque no tenía otra opción: la falta de prevención trató de ser compensada con regalos, despensas que siempre son insuficientes y no solucionan los problemas. El paternalismo es una opción errada: ocultarnos información para no asustarnos o para mantener la calma es creer que los ciudadanos somos menores de edad, que preferimos las mentiras para no alterarnos y que menospreciamos la verdad. El paternalismo fomenta la desinformación y el ocultamiento de las verdaderas causas de la catástrofe. Es necesario reconocer a los muertos y dar paso al duelo, hay que dar cuenta de la tragedia y narrarla para que sirva como un detonante de unidad de la comunidad. No como revancha sino como precaución y para exigir los derechos mínimos que cada ser humano posee: no es suficiente con la palabra, son necesarios los hechos. Y la deuda del gobierno está en los hechos.
¿A qué se refiere el Gobernador con la cultura del agua? Se refiere a otras épocas, hace más de cincuenta años cuando la gente sabía nadar, estaba acostumbrada a las inundaciones, y los tapancos y cayucos eran suficientes. Se refiere a la época en la que no había presas, PEMEX no había causado estragos y los vasos reguladores servían como tales. Las inundaciones de 1980 y de 1999 son ejemplos que la cultura del agua de los tabasqueños ha desaparecido por muchos motivos, que poco tienen que ver con los habitantes de a pie que transmiten oralmente sus recuerdos y conocimientos. La demoninada cultura del agua ya no es suficiente para sobrevivir a las inundaciones. Estas inundaciones son una denuncia de un desarrollo a costa de la tierra; del ecocidio del edén por avaricia destructora.
Al escribir una crónica de la inundación los protagonistas deberían ser los tabasqueños para evitar que el Gobernador se imponga como el protagonista, para evitar que la única historia sea la de Villahermosa, o la de un sector reducido. Es por eso que contribuimos con la narración de la inundación desde las diversas voces del pueblo, reconociendo que hay zonas urbanas y campesinas.
Las inundaciones sólo agudizaron la tragedia constante que significa la pobreza y el olvido. Es decir, la crónica de la inundación es sólo la narración dramatizada de las vidas cotidianas de muchos tabasqueños. Así, en albergues o en sus casas en el campo, las personas deseaban continuar con su rutina cotidiana: preparar su comida, lavar su ropa, salir a trabajar. Pero al salir a la calle la realidad se imponía y surgía la consciencia de lo que pasaba. Al salir a las calles con la intención de retornar a sus empleos, ahí constataban la gran dimensión de la tragedia y la gran pérdida que representaba para la mitad de la población total del estado la inundación. No había a dónde volver.
Entonces era necesario preguntar y escuchar: ¿Cómo vivió cada quién el suceso? ¿Cómo le fue a usted? ¿Qué ganó, que perdió? ¿Qué tiene usted que decir al respecto? ¿Cómo valora la actuación del gobierno?
Si la inundación en Tabasco ha llevado con ella diversas pérdidas, no sólo de las vidas sino de las muchas cosas que constituyen a ésta, también las propiedades materiales o la identidad. Una situación de muerte es una pequeña pérdida y viceversa, una pérdida por más pequeña que sea es una evocación de la muerte.
D) Las justificaciones del gobierno
Gilberto Segovia Quintero, vocero en Tabasco de la CONAGUA ha explicado que las presas son operadas por la CFE, la CONAGUA le da las cantidades de agua que debe haber en ellas, establece los límites y monitorean el efecto de la salida del agua de las presas. CONAGUA alertó sobre el peligro de las áreas cercanas al Grijalva: “Hay muchas personas en zonas de peligro, en zonas que se inundan constantemente”; y en cuanto al PICI explicó “inició en el 2003, las asignaciones presupuestales disminuyeron y por eso no se culminó el proyecto”. Y esto coincide con las denuncias que se han realizado sobre el desvío de recursos por parte de Roberto Madrazo y Manuel Andrade.
Según el funcionario, “fue la precipitación la que causó este problema”, refiriéndose a la inundación. Aporta otros datos: primero, sólo desfogó Peñitas; segundo, 14 ríos se desbordaron y sólo tres recibieron el agua de la presa; y tercero, Peñitas, que no es de control de inundaciones no tenía registrado este nivel de captaciones. El principal problema fue la cantidad de agua y el breve periodo en que cayó.
Sobre los días previos a la inundación afirmó: “El viernes 26 de octubre se dio una alerta de que todos los ríos estaban en su escala crítica o superada y que habrá lluvias, y que era necesario tomar previsiones. La población no tomó sus precauciones. No se había mencionado la palabra evacuación a la población y por eso la capacidad de respuesta fue lenta”. “La culpa no es del pueblo, es de aquellos que conocían la situación y deberían haber tomado decisiones a tiempo”.
“El PICI fue planeado como respuesta a la creciente de 1999. Esta vez el agua superó los bordos... y como cada año le decíamos a la gente que evacuara, pero no se inundaba, entonces la gente ya no nos creía”. Estas dos excusas sólo reafirman la poca capacidad de las instancias de gobierno para predecir y evitar catástrofes.
Gilberto Segovia propuso “hacer planes adecuados a las zonas y su posible riesgo” pues aún hay población en zonas que nunca se podrán proteger pues mucho de lo que se fraccionó en los últimos quince años se inundó. Se construye en zonas inseguras que por ello son económicas. Recuerda que “todas las zonas que se inundaron eran zonas donde había agua, el agua siempre vuelven a su cauce”.
El funcionario reconoce también que “no se ha evitado que se ocupen las zonas de inundación a los costados de los ríos…se les ponen los servicios, después los bordos, después una bomba y después ya no hay solución”.
El ingeniero Roberto Antonio López Romero, director operativo de Protección civil de Tabasco nos dijo que la inundación de octubre de 2007 ocurre “un vez cada cien años” y confiesa, “no esperábamos un fenómeno de esta magnitud, fuimos dando seguimiento”. Sin embargo, olvida que las inundaciones son constantes en Tabasco y si las inundaciones de esta magnitud suceden sólo una vez cada cien años vale la pena preguntarse qué sucedió.
El funcionario identifica sólo tres causas: 1) Tuvimos tres frentes fríos seguidos que dejaron lluvias importantes, 2) fenómeno atípico de marea lunar y 3) el cambio climático. Sin embargo reconoce que “cuando nos avisaron que se abriría la presa Peñitas sabíamos que todo saldría de control”, es decir, la tragedia tuvo que ver con Peñitas y no con las causas naturales. Quizá por esa razón comenta que “no teníamos idea que se presentaría una inundación histórica, nuestro referente era el 1999”, solo por las causas naturales no sucedería una tragedia.
Salvo la contradicción entre las que considera las causas de la inundación y aceptar que el desfogue de la presa Peñitas provocó que la situación se saliera de control, Roberto Antonio López sólo ve éxitos en la labor de Protección Civil. Dice: “Cuando las cosas estuvieron más graves, emitimos alertas…pero el tabasqueño es muy reacio a abandonar sus casas…pese a eso pusimos gente en resguardos temporales… [la inundación] Afectó a 1, 200,000 personas…Tuvimos 36 horas para evacuar a la gente, cuando se nos avisó que se abrirían las compuertas…Se tuvo el tiempo necesario, fue una evacuación excepcional... Se tomaron las medidas adecuadas…Se establecieron los refugios temporales… Comenzamos a actuar 48 horas antes…La gente salió de sus casas porque ya no tenían forma de estar en ellas… Se albergaron a 158,000 personas en albergues oficiales.”
El funcionario insiste que la gente no entendió la magnitud de lo que se presentaba y reconoce, que 70% de los habitantes rurales habitan en zonas de riesgo, sin embargo, dice “ahorita se están reubicando a personas de las zonas urbanas”. La prioridad la tienen las zonas urbanas.
El ingeniero López Romero insiste en que el mayor éxito es que “se evitó que hubiera pérdidas humanas”. Una mentira que se esfuerzan en mantener. Insistió durante la entrevista: “pese a todo no hubo una sola pérdida de una vida humana”. ¿Por qué construir una mentira? Si son capaces de ocultar vidas, de esconder muertos y evadir responsabilidades, ¿qué más nos ocultan con respecto a las causas?
las siguientes afirmaciones fueron hechas en entrevista realizada por el CODEHUTAB, en junio de 2008, y se encuentran videograbadas.
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