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TABASCO, VOCES DE UNA INUNDACIÓN PROLONGADA

 

III. Causas

Las causas de la inundación son  diversas, las hemos escuchado y leído: las lluvias atípicas, el usufructo indebido de los vasos reguladores, el mal uso de las presas, la deforestación en Chiapas y Tabasco, el cambio climático, la marea alta, el incumplimiento del Programa Integral en Control de Inundaciones y  otras más. La suma de  factores, nos da un resultado inesperado, con un costo social muy alto. Es por eso que no podemos partir de “causas naturales”, como pudo haber sucedido en otro tiempo. El resultado  ocasionado fue por las decisiones y acciones realizadas en las últimas décadas. El estado de Tabasco ha estado inmerso en la voracidad capitalista que devora los recursos naturales, destruye ecosistemas, contamina todo a su paso y con ello ha quedado roto el equilibrio natural. Es por eso que en buena medida esta inundación se debe a un “desarrollo” por parte de PEMEX, la CFE y otros tantos grupos de industriales y ganaderos.
El siguiente análisis no fue realizado con partes aisladas, sino tomadas como unidades para su mejor comprensión, porque juntas forman un rompecabezas; así le damos su peso real a cada una de las causas, para que el gobierno no evada su responsabilidad y culpe a la naturaleza:

  1. La gran cantidad  de lluvia

  2. La marea alta que impidió el desagüe de los ríos

  3. La falta de previsión, de planes de contingencia y de información oportuna de parte de Protección Civil

  4. La corrupción del gobierno por no concluir el PICI y permitir el relleno de los vasos reguladores y los asentamientos humanos en zonas de alto riesgo.

  5. El mal manejo de las presas por parte de la CONAGUA y CFE.

 

En este contexto, resulta inadmisible que Felipe Calderón haya declarado que las únicas causas de la inundación fueron “la marea alta y la intensidad de las lluvias”. Calderón no miente pero no dice la verdad completa y no asume la responsabilidad del gobierno. Analizar las causas también nos evita caer en el engaño de los medios de comunicación. No olvidemos que las autoridades utilizaron primero a los medios para distraer la atención a las causas, y después con la entrega de vales, cualquier voz que pidiera  justicia para los responsables, era acallada por la multitud que clamaba por los vales.
Granier ha exculpado de manera indirecta a los dos Gobernadores anteriores, pues dijo que no era el responsable de promover una investigación. Contra la tendencia de las autoridades es necesario que la sociedad civil se pregunte cuáles fueron las causas de la inundación para  denunciar y establecer vínculos entre la sociedad para exigir al gobierno que cumpla con su trabajo.   
Las causas de la inundación que hemos identificado son:

  1. La gran cantidad  de lluvia

No se puede negar que las lluvias que cayeron sobre Tabasco durante octubre del 2007 fueron extraordinarias. Durante dos días llovió dos terceras parte lo que suele llover en un mes, de acuerdo al promedio de los últimos treinta años. Esta fue sin duda una de la causas pero no es la única, ni la más importante. Pese a la cantidad de lluvia que cayó no excede las cantidades de agua que ya han caído en Tabasco: las experiencias de 1980 y 1999 deberían haber mantenido alerta al gobierno. Se trató pues, de una de las lluvias tradicionales que suceden cada diez años. Los problemas con la cantidad de agua son otros: el gobierno mantuvo a las presas en sus niveles críticos desde un mes antes, como se hace constar en la recomendación que hizo el Comité Nacional de Estudios de la Energía ante la CFE; el asolvamiento de los ríos no permitió desalojar el agua; y los vasos reguladores que anteriormente servían para acumular agua ahora estaban tapados con construcciones diversas. De estos motivos se desprende que algunas de las zonas inundadas antes eran vasos reguladores, y la inundación fue provocada por la turbinación del agua de la presa Peñitas.

  1. La marea alta que impidió el desagüe de los ríos

La marea alta sólo hizo más evidentes los errores humanos. Este argumento considera que el agua del río no podía incorporarse al mar porque la marea la devolvía a tierra, haciendo el desfogue más lento.  Efectivamente en Tabasco el grado de inclinación es de sólo 5 grados, pero si consideramos que cada 24 horas hay dos mareas altas y dos mareas bajas, no es posible pensar en un tapón. Así que una vez más, el gobierno debe tener siempre estos datos como relevantes al calcular el agua que debe haber en las presas y la cantidad que puede desfogar.

  1. A la falta de previsión, de planes de contingencia y de información oportuna de parte de Protección Civil

“La tragedia en Tabasco se pudo prevenir con medidas relativamente sencillas y baratas como los sistemas de alerta temprana” aseguró Sálvano Briceño, director de Estrategia Internacional de Reducción de Desastres de la ONU. Él mismo afirmó que en la actualidad las lluvias no son difíciles de predecir y por ello es posible implementar medidas que permitan a la población estar informada con sistemas de  alerta temprana, evaluación de riesgos, planes de desalojo, educación a la población vulnerable y planeación del uso de la tierra.
No eran necesarias grandes decisiones gubernamentales, sino que implementaran un sistema de prevención. Las inundaciones y todas las afectaciones a la población tuvieron que ver con la carencia de planes de desalojo y capacitación para la población. Además de que todas las medidas se tomaron con prisa y sobre la marcha. Entre el 19 y el 25 de octubre se dieron 15 avisos sobre nortes y condiciones invernales. Como señaló la senadora Rosalinda López Hernández: “cabe preguntarse: Si los últimos fenómenos meteorológicos habían tenido una intensidad mayor a la prevista, ¿por qué no fueron planeadas o proyectadas obras hidráulicas pensando precisamente en la posibilidad de que se presentaran contingencias mayores?”. A esa pregunta podemos agregar una más: ¿Por qué Protección Civil no ocupó el tiempo de seca para elaborar planes de contingencia en colaboración con las diversas comunidades?
Tanto la construcción de infraestructura como los planes de Protección Civil eran necesarios desde 1999 cuando la Comisión Nacional del Agua concluyó que: “el estado [de Tabasco] se encuentra en un alto riesgo de sufrir los efectos de los fenómenos hidrometeorológicos, además de la existencia de una gran vulnerabilidad a las inundaciones, lo que ocasiona que la población, sus bienes y su entorno se vean severamente afectados”. 
El gobierno de Tabasco no tomó medidas o lo hizo cuando ya era demasiado tarde.

 

  1. La corrupción del gobierno por no concluir el PICI y permitir el relleno de los vasos reguladores y los asentamientos humanos en zonas de alto riesgo

 

La corrupción del gobierno es una de las principales variables para explicar las inundaciones por tres motivos.
El primer motivo es que nunca se concluyeron las obras que se proyectaron después de las inundaciones del año 99, y que en el 2003 tomó el nombre de “Proyecto Integral de Control de Inundaciones”, PICI; estos proyectos comenzaron durante la gobernatura de Roberto Madrazo y debieron continuar durante el sexenio de Manuel Andrade. El objetivo del PICI era “brindar protección integral contra la lluvias extraordinarias y sus efectos en los niveles de los ríos Samaria, Carrizal, La Sierra y Grijalva, confinando corrientes, conduciendo los excedentes lejos de los centros urbanos para evitar daños a la población y a la actividad productiva, acelerando en lo posible la salida del escurrimiento hacia el mar y disminuyendo significativamente el riesgo de una inundación catastrófica”, así estaba escrito en el documento del PICI que fue presentado al Senado en 2003. Para ello se construirían “estructuras de control de ríos, formación de bordos, construcción de drenes y rehabilitación de márgenes de ríos”. Pero el Informe de las inundaciones en Tabasco 2007 reportaba las siguientes obras inconclusas: la estructura de control sobre el río Carrizal, la estructura de control sobre los ríos de la Sierra --planeado por el PICI-- ni siquiera había sido comenzado, el sistema de bordos no estaba concluido y durante los últimos años no se realizó la revisión y mantenimiento de los bordos existentes. Lo anterior pese a que el presupuesto fue aprobado y entregado a los Gobernadores.
En síntesis, los proyectos que eviten las inundaciones no se han realizado y así no se pueden tomar las medidas adecuadas, simplemente se toman las menos malas. Mientras tanto, se sospecha que los Gobernadores desviaron el dinero para beneficio personal, según denuncia de diputados opositores.
El segundo motivo de las inundaciones que está relacionado con la corrupción es que el gobierno estatal continúa permitiendo la construcción de fraccionamientos y centros comerciales en los vasos reguladores.
Los vasos reguladores son áreas aledañas a un cuerpo de agua como una laguna, un arroyo o un río que durante la época de lluvias, en los que los excesos de agua se desbordan hacia esos espacios inundables que tienen la función de concentrar o amortiguar toda la carga de agua excedente.
Pese a saber lo anterior, durante las últimas dos décadas ha existido complicidad y corrupción entre las autoridades municipales y estatales en turno para no respetar los patrones de escurrimiento natural del agua, ignorando la normatividad ambiental y de construcciones que prohíbe los asentamientos en zonas bajas al autorizar construcciones que obstruyen el paso de los escurrimientos naturales de agua.
Así el tercer motivo de las inundaciones, relacionado con la corrupción, es la construcción de zonas habitacionales en zonas de alto riesgo, ya fueran vasos reguladores o zonas que se inundan con mayor facilidad. Durante el gobierno de Gonzalez Pedrero (1982-1988), se establecieron las zonas calificadas como vasos reguladores, pero a partir de 1994, en el gobierno de Roberto Madrazo se permitió su venta, así como el que construyeran en esas áreas.
El complejo urbanístico y comercial Tabasco 2000 fue una de las primeras obras que “invadió” una zona baja e inundable, que ahora alberga varias plazas comerciales. Hoteles, la sede del gobierno municipal, las oficinas del gobierno del estado y fraccionamientos y conjuntos residenciales de gran plusvalía.
Otro de los ejemplos es el complejo Europlaza que se ubica en un gran vaso regulador que contenía los desbordamientos de la laguna del Espejo y el río Carrizal. Ahí se establecieron Suburbia, Chedraui, Funcity, Burger King, Sam’s Club, Cinepolis y recientemente un Walmart. Así que un vaso regulador fue ocupado por diversas tiendas, aún cuando eso pone en peligro la integridad de los habitantes tabasqueños. ¿A dónde irá el agua que se desbordaba a ese vaso regulador?
Los ejemplos abundan, pues en las últimas dos décadas han desaparecido veinte vasos reguladores. Otro de estos vasos que ha sido destruido es el que comprende el complejo de supermercados de la colonia Guayabal, donde se ubican la Gasolinera Guayabal, Soriana, City Club, Bodega Aurrera,  Sam’s Club; esta zona fungió como área de descarga del drenaje profundo de la colonia Guayabal y del drenaje proveniente de la colonia Primero de Mayo y que desembocaban en el río Grijalva.
Además de los vasos reguladores, las lagunas de la ciudad han desaparecido. Las lagunas del Negro, de las Ilusiones, del Camarón el Espejo y la Pólvora quedaron encerradas por la mancha urbana y hoy son presas del desarrollo urbano que debido a la incompetencia y falta de autoridad de las diversas instancias de gobierno. Hoy esas lagunas han perdido el 50% de su superficie.
Por si fuera poco, ahora que han utilizado la mayoría de vasos reguladores de los alrededores de Villahermosa, conforme avanza la marcha urbana se están rellenando los vasos reguladores de las rancherías. Estas acciones ponen en evidencia al sistema corrupto.

5. El mal manejo de las presas por parte de la CONAGUA y CFE

Nuestro mundo también tiene sangre y venas. Así como se obstruyen las venas en el ser humano y por ello se enferma, sucede lo mismo con nuestro planeta. Aún así ¡hemos represado el 60% de los ríos del mundo! lo que provoca que las temperaturas suban y el cambio climático nos afecte más. México tiene  537 presas.
La reacción de los grupos gobernantes ha sido obedecer al Fondo Monetario Internacional (FMI)  y el Banco Mundial (BM), sobre el mandato de privatizar el acceso al servicio del agua. No en vano les interesan nuestras tierras, pues en el continente americano hay un 14% de la población mundial y 41% del agua del mundo.
El interés por controlar el agua y las presas consiste en que el 67 % de la energía proviene de las termoeléctricas y el 21% de las presas hidroeléctricas. Y quienes más consumen tienen que buscar la electricidad fuera de sus fronteras, y es que los contrastes son brutales si vemos que el 10% de la población mundial consume el 80% de la energía producida, mientras que dos mil millones y medio de personas (40%) en el mundo no tienen energía eléctrica.
Los usos que tienen las presas son abastecer de agua (se logra sólo el 50%), para el riego en la agricultura (México se encuentra en un rango del 25 al 40% de efectividad); para producir energía;  y para el control de las inundaciones.
Este último objetivo pretende aprovechar las áreas que naturalmente se inundan y usarlas para la agricultura. Resulta paradójico en Tabasco, que ahora se busque reubicar a quienes se encuentran en zonas inundables. El informe mundial sobre presas, presenta que algunas de ellas han incrementado la vulnerabilidad de las comunidades ribereñas ante las inundaciones; esto ha sucedido en México, Uruguay, India, Pakistán... Las inundaciones han afectado las vidas de 65 millones de personas entre 1972 y 1996 y cada año más de 3 millones de personas pierden la vivienda  como resultado de las inundaciones.
¡Total, que los pobres se inunden y los ricos se beneficien de la energía! Y por si fuera poco, no existen planes de monitoreo, ni de quién pondrá el dinero para el mantenimiento, reconstrucción, contingencia de desastres o el desmantelamiento de las obsoletas.

Es inaceptable que la presa más grande del país esté tan cerca y que haya comunidades en Tabasco y Chiapas que no tienen agua entubada, y que la gran mayoría de comunidades rurales no cuenten con obras de drenaje. En los informes internacionales se afirma que los países desarrollados han suspendido la constucción de las presas por considerarlas inútiles, incluso se están destruyendo las ya existentes. No falta gente calificada que afirma que los males que causa son mayores que los beneficios que proporcionan.Y no en pocas ocasiones sirve para desarraigar a los campesinos de su entorno y con ello quitarles sus tierras y aguas, para entregarlos a los grupos más influyentes.
El costo de las presas es tan grande y tan cortos sus periodos de vida, debido a que pronto la naturaleza se encarga de llenarlos con sedimentos y a su vez esto provoca que se borre el canal del río, facilitando las inundaciones.
Además de los cuestionamientos, en relación a los daños y beneficios de las presas, también es muy grave conocer cómo las están utilizando; en el ambiente ha estado presente la decisión del gobierno federal de llevar finalmente a cabo la apertura total a la inversión extranjera a la industria petrolera y de producción de electricidad. Incluso hoy se sabe que involucra el interés personal del presidente Felipe Calderón, responsable como Secretario de Energía en 2003, de 31 concesiones para producción privada de electricidad y cinco Contratos de Servicios Múltiples en materia petrolera a favor de empresas transnacionales que han sido impugnados por anticonstitucionales por la Auditoría Superior de la Federación. El gobierno ha ido así privatizando por la vía de los hechos y estructurando la futura venta de la paraestatal. Las empresas privadas en el 2007, aumentaron su producción a un 2367%; esto significa que producen el 23% de la energía eléctrica que necesita el país, pero a cambio de un 35% del gasto programable de la CFE. Si se evitara este gasto que parece innecesario, CFE podría construir por sí misma las plantas necesarias, y evitaría nuestra dependencia de las transnacionales privadas. La presión de las empresas extranjeras se externo en octubre del 2005, cuando afirmaron que la demanda ha crecido menos de lo que había comprometido el gobierno cuando licitó las plantas generadoras, lo cual ha derivado en una baja rentabilidad de sus proyectos. Si esto lo relacionamos con los precios tan bajos que significa producir energía en las presas, es una aberración ceder ante la presión. Y es lo que hicieron, para dejar que se produzca energía desde las empresas privadas: evitaron generar electricidad con el agua de las presas y por tanto acumularon el agua que venía de los ríos chiapanecos. Esta maniobra fue denunciada por diversos grupos de trabajadores de la CFE, por lo que las presas ya no pudieron ser controladas el resto de la historia lo conocemos.

Los directores de ambas instancias, José Luis Luege Tamargo, de CONAGUA, y Elías Ayub,  de la CFE, sostuvieron ante el Senado de la república que la causa de las inundaciones fueron la lluvia y la marea alta. Además de lo expuesto, aseguramos que faltó  comunicación y  hubo errores en la transmisión de información entre secretarías. La CONAGUA tenía registros de la cantidad de agua que había en cada presa, que se encontraban cerca del máximo de su capacidad, y tenía también pronósticos de los metros cúbicos de lluvia que caerían. ¿Acaso CONAGUA no dio la información a la CFE o la segunda no tomó medidas?

Desde esta perspectiva el resultado de este mal manejo fueron las fatales decisiones tomadas el 29 de octubre del 2007, cuando ya no era posible mantener las presas con niveles tan altos: entonces fue necesario inundar. Ante los aumentos de los niveles, que habían rebasados más de 2 metros la cota permitida, el 29 de octubre de 2007 la CFE se dispuso a abrir las compuertas de Peñitas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Solidaridad y represión

 

 

 

 

 

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