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LA CASA DEL JAGUAR

 

Capítulo I

El mundo feliz

La fauna de la zona era muy variada y abundante. Desde el mas insignificante roedor hasta la mas exótica de las aves como el tucan y el quetzal, pasando por el venado y el armadillo, hasta llegar al imponente jaguar, considerado por los pueblos prehispanicos como el protector y vigilante de la selva. Esta situación le conferia el carácter de animal sagrado para los pueblos que habitaban esta zona, pues su agilidad y sagacidad lo convertían en el animal sagrado. Se tienen registros que desde hace mas de dos mil anos, para los Olmecas, antiguos habitantes de esta zona, el jaguar era el animal sagrado por excelencia, símbolo de poder y sabiduría.

En cuanto a las aguas, Tabasco es sinónimo de agua, por todos lados hay ríos, lagunas y pantanos. Hasta el día de hoy la ciudad de Villahermosa es la ciudad con mas agua en el país. Así a Villahermosa se le puede llamar la Venecia Tropical, pues se edifico a las margenes de las aguas de los ríos Grijalva y Carrizal. Ahora bien, si hasta el día de hoy hay ríos por todos lados, imaginemos como estaba en el pasado y mas en el contexto rural. Ríos y brazos de ríos por doquier, con una gran cantidad de peces. Traigamos a la memoria los relatos de Bernal Diaz del Castillo sobre la zona, cuando la expedición de Hernan Cortes navego las margenes del río Grijalva y fundo ahí la Villa hermosa.

“Navegando costa a costa la vía del poniente, y de nuestra navegación era de día, porque de noche no Lo sabamos por temor a bajos y arrecifes, a cabo de tres día vimos una boca de río muy ancha y llegamos cerca de tierra con los navíos; parecía un buen puerto, y como nos fuimos acercando de la boca vimos reventar los bajos antes de entrar en el río y allí sacamos los bateles y con la sonda en la mano hallamos que no podían entrar en los puerto los dos navíos de mayor porte. Fue acordado que anclasen fuera, en la mar, y con los otros dos navíos, que demandaban menos aguas, que con ellos y con los bateles fuésemos todos los soldados el río arriba, por causa de que vimos muchos indios estar en canoas en las riberas, y tenían arcos y flechas y todas sus armas, según y de la manera de Champoton, por donde entendimos que había por allí algún pueblo grande; y también porque viniendo como veniamos navegando costa a costa, habíamos visto echadas nasas con que pescaban en el mar, aun a dos de ellas se le tomo el pescado con un batel que traíamos a jorro de la capitanía. Este río se llama Tabasco porque el cacique de ese pueblo se decía Tabasco, y como lo descubrimos en este viaje y Juan de Grijalva fue el descubridor, se nombra río de Grijalva, y así esta en las cartas de marear. (Diaz del Castillo 1974, 20)

Objetivo

El objetivo de este apartado consiste realizar una revisión histórica que permita el analisis de la vida, usos y costumbres de los habitantes de la Isla , hasta antes de las operaciones de Petroleos Mexicanos en la región. Asimismo pretendemos conocer la connaturalización antigua actual del entorno ecológico por parte de los habitantes. Para alcanzar el objetivo que nos hemos planteado, haremos un recorrido por los distintos hechos históricos que han marcado el devenir tanto de los habitantes, como del entorno ecológico de la zona. Comenzaremos a partir de la época prehispanicos, siguiendo con el analisis de la época de la conquista; en tercer lugar, analizaremos la época de esplendor del platano en Tabasco y, por ultimo, la decadencia del oro verde.

La época prehispanica

Antes de la llegada de los españoles, en la región que hoy se conoce como el estado mexicano de Tabasco, selva, agua y sol eran hermanos. Ubicado en la delta de dos ríos que llevan su caudal desde la sierra cuyos afluentes contribuyen a fertilizar este lugar de excepcional situación geográfica, Tabasco era, en tiempos prehispanicos, una región con una de las mas ricas selvas húmedas tropicales del mundo.

Aunque el asentamiento humano no fue fácil en la región, ya que los primeros pobladores, los yoko yinik, u “hombres verdaderos pobladores de estas tierras”, tuvieron que establecer una lucha sin tregua para abrir claros en la espesura y lograr asentarse. Llama la atención que no es en la sabana, donde se tienen registros de asentamientos humanos, sino precisamente en la zona selvática, lo que revela el carácter luchador e intrepido de los primeros pobladores, quienes prefirieron luchar en la rica selva que asentarse en un lugar mas habitable pero con menos riqueza natural.

No se sabe con exactitud a partir de cuando se dan los primeros asentamientos humanos; los arqueologos establecen que las mas remotas aldeas de agricultores y pescadores mesoamericanos datan de cuatro milenios. Sin embargo, hace mas de tres milenios que entre los pantanos y la exuberante selva se asentaron los primeros asentamientos humanos entre los que destacan los ancestrales Olmecas y los hoy conocidos Chontales.

Aunque en esta zona del país, florecieron varios grupos etnicos, se distingue la presencia de los putunes, ancestros de los chontales, conocidos así por “habitar tierras de agua” ya que la palabra potom en lengua maya quiere decir “agua”. Se les nombra Chontales, ya que ese fue el calificativo que los nahuas les dieron y que quiere decir “extranjero”. Ellos mismos, actualmente se siguen nombrando chontales según la usanza, pero en su lengua que es el yokot'an se autonombran Contales que quiere decir “hombre verdadero de estas tierras”.

Eran pues los chontales, un pueblo con fuerte influencia nahua y compuesto por excelentes navegantes maritimos, habilidad que les permitió controlar el comercio costero alrededor de la península de Yucatan (2001). Las continuas incursiones de los guerreros nahuas, debilitaron la integración de la zona, de tal forma que los chontales fueron fácilmente dominados por los toltecas y despues por los itzaes. Jan de Vos, en, resume bien ese itinerario y senala que de la "antigua tradición maya apenas sobrevivía, bajo una capa de costumbres ajenas", una cultura mixta (2001).

Es decir, que en los anos anteriores a la llegada de los españoles, en la zona había una gran variedad cultural, pues coexistian varios grupos etnicos (Chontales, Nahuas, Mayas etc.). Aunque la zona se identificaba con la cultura maya, esta adquirió varios elementos de la cultura nahua, quienes ocuparon militarmente a la zona. Sin embargo, los hablantes del nahua, con el tiempo adquirieron el idioma y las costumbres de los súbditos. Por esta razón, a la llegada de los españoles la lengua maya se hablaba en una zona muy extensa, que abarcaba desde Comalcalco hasta el Peten (Guatemala). Característica muy significativa, pues a pesar de que los invasores eran los nahuas, estos no impusieron su lengua como símbolo de dominio hacia los pueblos conquistados. En este caso, casi insólito, los conquistadores aprendieron la lengua y las costumbres de los pueblos que habitaban la zona. Esta peculiaridad , se debió, en buena medida a la conveniencia de aprovechar el amplio conocimiento que tenían sobre el entorno ecológico, los cultivos y demas saberes ancestrales, del pueblo dominado, y, de esta manera, facilitarse la vida.

Sin embargo, a pesar de la gran diversidad cultural de la zona hasta antes de la llegada de los españoles, muchas de las costumbres de los habitantes eran herencia de cultura Olmeca, considerada la cultura madre por ser la primera que se desarrollo en Mesoamericanos, caracterizandose por el desarrollo de grandes conocimientos en torno a la agricultura y del medio ambiente en donde habitaban. Para los Olmecas, el entorno ecológico era símbolo de sabiduría y respeto, porque de ahí era donde se generaba la vida.

Tanto para los Olmecas como para el resto de los grupos etnicos que habitaron el territorio que hoy se le conoce como Tabasco, el entorno ecológico representaba un espacio privilegiado en sus vidas, ya que bastaba acudir a el para encontrar alimentos o cura para las enfermedades. Los antiguos medicos tenían conocimiento de la extensa diversidad de plantas medicinales que hay en la selva.

La principal actividad economica indígena era de indole agrícola, complementada importantemente con pesca, caza y recolección silvícola. Entre sus técnicas agrícolas se encuentra una versión rudimentaria de la roza-tumba-quema ya que en ausencia de una tecnología del hierro que les permitiera fabricar herramientas, tenían que quemar partes de selva. Otra de las formas agroproductivas utilizadas por los indigenas prehispanicos eran los “campos elevados” consistentes en microparcelas rodeadas de canales, situadas en humedales por encima del nivel de inundación que recibía humedad constante y bien drenada, además de una fertilización proveniente de residuos orgánicos y lodos del fondo de los canales.

Entre los cultivos desarrollados en Tabasco destaca el maíz, cuya domesticación fue muy antigua y base de su alimentación. Otro de los cultivos de mas importancia en la zona es el cacao, que es un cultivo de tipo perenne, que se hacia a la sombra de especies altas, para así recibir la sombra requerida en estos lugares de sol quemante y abrasador y fue un producto especialmente importante en términos economicos.

“La producción de los abundantes huertos de cacao daba pie a un intenso comercio intra y extrarregional. Por su alta relación valor/peso, la semilla del cacao se utilizaba en toda el área centroamericana como referencia para el intercambio economico, practicamente como moneda. (1992:31)

La zona de la Chontalpa fue la mas importante en la producción de cacao en toda mesoamerica, seguida por la región del Soconusco en el Pacificó.

La población indígena.

En la época prehispanica la población rural estaba asentada en pequenos grupos humanos que construían de 3 a 12 casas, que pudieran ser de una sola familia extendida. Había también poblaciones urbanas un poco mas grandes, aun cuando la producción requería solamente de la cooperación del pequeno núcleo familiar. Las casas estaban construidas en su mayoría de canabrava, cal y adobe; techadas de palma y elevadas para protegerse de las inundaciones.

La alimentación en tiempos anteriores a la conquista, no fue un problema para los pobladores, viviendo rodeados de agua tenia, a través de la pesca, un buen aporte proteínico. La dieta predominante de los tabasquenos era liquida. Desde entonces molian maiz y cacao que mezclaban con especias como el laurel y la pimienta, creando la ya famosa bebida tipica: el pozol. Además consumían otros productos vegetales como el fríjol, la calabaza, la yuca, el platano, el camote, el chile, el tomate y una rica variedad de frutas que la naturaleza proveía prodigamente.

“No es pues aventurado suponer que el estado nutricional de los pobladores prehispanicos era bastante superior al de los actuales habitantes rurales de Tabasco” (1992:32)

Cuando el jaguar estaba en su casa a la sombra de la ceiba.

Existen dos figuras miticas, reverenciadas por los diversos grupos etnicos que habitaban la zona, que son: la “Ceiba” y el “Jaguar”. Estos dos elementos de culto, representaban el poder que se obtenía a partir de la armonía entre los seres humanos y el medio ambiente. Prueba de esto son los continuos hallazgos arqueológicos de representaciones pictográficas que del Jaguar y la Ceiba de las culturas que habitaban la región.

Respecto al jaguar se escribe que:

“el propio jaguar, cuya piel salpicada de manchas ludiría entre los mayas al cielo estrellado, y cuyas fauces abiertas recuerdan al seno de la tierra que se traga a los hombres, contendría en su imagen a los opuestos. Del cielo desciende la lluvia, propiciadora de vida: la tierra, que reincorpora lo que ha estado vivo, vuelve a germinar, una y otra vez, sustento” (1993:19)

A la vez feroz y protector es el jaguar, una figura mítica ambivalente ya que representa la protección, el poder y la fuerza, pero también la muerte y el acecho.

“El jaguar regia esa cosmovisión con el signo de la eterna renovación de la vida, que exigía sacrificios para asegurar la fertilidad perdurable de la tierra. El maíz se reproduce bajo el signo del jaguar”(1993:17)

El jaguar pues, representaba la compleja naturaleza con la que a los primeros habitantes les tocaba cohabitar, por esa razón, el jaguar representa protección, aunque todo el tiempo permanece latente la amenaza de ser devorados por el. Así estos hombres decididos a vivir en la espesura de la selva, tuvieron que encontrar la forma de volverla benefactora.

“Aprendieron los hombres a cohabitar con su entorno de doble signo donde la abundancia de los elementos al no ser encauzada para sus propios fines, podía revertirse en su perjuicio.” (1993:17)

Ahora bien respecto a la ceiba se dice que:

“A través de su vigoroso tronco [de la ceiba], casi carnal, plantado en el centro del mundo, circulaba la savia de la vida, idéntica a la sangre de los dioses que habían vertido para crear a los hombres y que los reyes vertían en los rituales de acceso al poder, a lo largo y a lo ancho del mundo maya, para asegurar el orden cosmico y la ininterrumpida regeneración. La presencia del Árbol del Mundo garantizaba la continuidad del contacto entre los de arriba y lo de abajo, entre cielo y tierra, entre lo masculino y lo femenino: la perduración de lo viviente”. (1993:24)

En “Bajo el signo de IX-Bolon”, Julieta Campos cuenta esta bellisima leyenda chontal, que han transmitido de generación en generación, en la que se cuenta que la diosa de la Luna, llamada Ix-Bolon, y que descendía de las alturas para bañare en las aguas de Tabasco. Según cuenta la leyenda, cuando era joven estuvo entre los chontales, pero poseía un peine de oro que le fue robado por un brujo, cuando se estaba bañando. Cuando Ix-Bolon se dio cuenta del robo, se retiro sumamente enojada al mar. Su enojo y ausencia, provocaron el infortunio de los chontales: conquista, enfermedades, epidemias y decadencia.

Todavía, habitantes de Tabasco afirman que “Dona Bolón” es la dueña de los mares donde habita en una casa de chapopote, es decir, de petróleo. Porque todas las cosas, sin excluir el aceite negro, tienen su espíritu. Hasta su morada en el centro del mar acuden a visitar a la “abuela bolón” los Aj Zutz'Balam –hombres-murcielago-jaguar [brujos], para brindarle sus tributos.

Así como los chontales concebían a “Dona Bolón” o Luna como mudable y ambivalente, así también consideraban a la naturaleza, ya que esta podía mostrarse benéfica y amorosa, si de ella hacían buen uso y le ofrecían ofrendas, pero si no, se muestra devoradora, devastadora y cobra sus danos a un precio muy alto.

La leyenda de Ix-Bolon representa toda esa sabiduría ancestral de convivencia armónica con la naturaleza, donde esta ultima se deja tomar sus frutos, a cambio de ser renovada constantemente. Por esa razón, a manera de sembrar de los antiguos chontales esta basada en la técnica de roza-tumba-quema que le permitía a la tierra regenerarse para volver a producir.

Asimismo, la leyenda constituye el aliento de esperanza agazapado en el fondo del corazón de los putunes o chontales que esperan que su diosa, rejuvenecida, reestablezca el estado de armonía y de bonanza perdido entre los tentaculos de la occidentalizacion que entro en tabasco entre cascos de caballo y hombres barbados.

“La sabiduría arcaica se asienta en una certidumbre: que la Luna volverá a mostrarse, resucitada, en la promesa del creciente” (1993:38)

La conquista

El 8 de junio "del ano del Señor de 1518", los conquistadores españoles despues de rodear la península de Yucatan llegaron a la entrada de un gran río. Debido a la gran potencia de su afluente no pudieron anclar en la desembocadura. A este gran río le llamaron Grijalva, como el apellido del capitan, de nombre Juan, que dirigió la expedición que los llevo, de la isla de Cuba a Cozumel, luego a Champoton y, rodeando la bahía, a Puerto Deseado, hasta llegar a esa región "...tan fértil y atractiva que todos decidimos establecer nuestras casas en aquel lugar". Según Fray Juan de Torquemada en su Monarquía indiana, los naturales designaban a ese río como Tabasco, nombre que, de acuerdo con Bernal Diaz del Castillo en su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, correspondía al del cacique de aquel lugar.

“En doce dias del mes de marzo de mil quinientos diez y nueve anos, llegamos con la armada al río de Grijalva, que se dice Tabasco, y que como sabíamos ya, de cuando lo de Grijalva, que en aquel puerto y río no podían entrar navíos de mucho porte, surgieron en el mar los mayores y con los pequenos y los bateles fuimos todos los soldados a desembarcar en la punta Palmares, como cuando Grijalva, que estaba del pueblo de Tabasco obra de media legua. Y andaban por el río y en la ribera entre unos manglares, todo lleno de indios guerreros, de lo cual nos maravillamos los que habíamos venido con Grijalva, y además de esto, estaban junto en el pueblo mas de doce mil guerreros aparejados para darnos guerra; porque en aquella sazón aquel pueblo era de mucho trato, y estaban sujetos a el otros grandes pueblos, y todos los tenían apercibidos con todo genero de armas”. (Diaz del Castillo 1974: 50,51)

Un años despues el 12 de marzo del año de 1519, según los cronistas, cuando la Iglesia era gobernada por el sumo pontificado de Roma, el Papa León X, y era monarca de los príncipes cristianos el emperador don Carlos V de las Españas ( 2001), el capitan don Hernan Cortes desembarco con toda su armada en la desembocadura del río Grijalva. Dejo los navíos mayores en el mar y, en los pequeños bateles, sus hombres fueron a desembarcar en los Palmares. Llegados del mar y montados en imponentes caballos y armas que escupian fuego, se dispusieron a conquistar tierra firme. Tanto los caballos, como las ballestas eran elementos totalmente desconocidos para los antiguos habitantes de la zona. No obstante, los habitantes de esta franja, entre los manglares y la selva, montados en sus canoas, no daban indicios de hospitalidad a los extraños, pues estaban dispuestos a guerrear con los invasores.

Entonces, Hernan Cortes decidió emprender el ataque frente a lo que parecía una muy fuerte resistencia, que los cronistas han considerado compuesta por miles de hombres.

Como ya lo mencionamos en párrafos anteriores, tanto los caballos, como las ballestas que escupian fuego, tuvieron efectos desalentadores entre los moradores del lugar, pues con suma facilidad caían muertos. Situación que atemorizo enormemente a los habitantes locales, pues no se explicaban como caían abatidos sus guerreros, como fulminados por un rayo. Los españoles arremetieron con sus ballestas y caballos y lograron que los guerreros locales se replegaran hacia la selva, severamente diezmados y asustados.

Al termino de la batalla los españoles se habían consolado con los gritos de "Santiago y San Pedro", y cuando termino el enfrentamiento declaraban: "...el cielo debe haber peleado por nuestra parte, puesto que nuestra fuerza nunca podía haber prevalecido contra tal multitud de enemigos", según contó William H. Prescott en Historia de la conquista de México . Entonces, Al contrario de la recepción que los españoles tuvieron en otros lugares, en Tabasco los nativos los recibieron con guerra y no con sumision. Pues los guerreros hicieron blanco en ellos a lo largo del avance de los conquistadores por el territorio tabasqueno.

Hubo batallas feroces, entre las que destaco la de Centla. La resistencia en la región fue muy fuerte por parte de algunos pueblos, como el de los nahuas de Cimatan, los chontales de Potonchan o los zoques de la sierra, quienes se rebelaron en diferentes momentos, aunque los de Xicalango y los chontales de Acalan habían dado su apoyo moderado a los intrusos. Así los españoles emprendieron una feroz campana militar en contra de los lugarenos.

Sin embargo, no fueron los caballos que escupian fuego los que diezmaron a la población indígena dispuesta a luchar siempre por su madre tierra. Lo que produjo el gran holocausto indígena y que redujo al 7% la población tabasqueña fue la introducción de agentes patogenos desconocidos en estos lugares y, por tanto, para los cuales los indigenas no habían desarrollado adecuadas respuestas inmunológicas.

“Se produjo así la mayor catastrofe biológica que haya producido la humanidad en tiempos históricos. Las proporciones de este holocausto solo podrían alcanzarse hoy mediante una contienda nuclear de intensidad media. El costo social de esta “unificación microbiano del mundo” no se distribuyo espacialmente de manera homogénea: la gravedad del problema fue incluso mayor en las tierras bajas tropicales, entre las que figura Tabasco, en que el altiplano.” (1992:33)

De esta manera fueron avanzando y conquistado el territorio tabasqueño. Así lo muestra los diversos relatos de los expedicionarios.

“Cuentan que a la orilla del río se extiende una ciudad tan grande que no me atrevo a decirlo. El piloto Alaminos asegura que tiene legua y media y 25 mil casas [...] Sus casas, muy bien construidas de piedras y cal con arte arquitectónico, estan separadas por huertos. Subese a sus habitaciones por diez o doce escalones. A nadie le esta permitido cargar con vigas o maderos el muro de su vecino. Estan los edificios todos separados entre si por un espacio de tres pies, y, en su mayoría, cubiertos de paja, canas u ovas palustres, aunque muchas exhiben losas de piedra”. ( Mendieta 1968)

No se sabe a ciencia cierta que contemplo el cronista; pudo ser Comalcalco aunque sus construcciones son de ladrillo, en virtud de la dificultad que significaba localizar piedra en la región. Los conquistadores coincidieron en destacar la fertilidad y riqueza de las tierras de Tabasco, mas que las fabulosas ciudades encontradas. Es de destacar como llamaron la atención de los españoles la * riqueza y fertilidad de la zona. Imaginemonos el edén, algo así han de ver percibido los conquistadores españoles al visualizar por primera la majestuosidad de la vegetación

“Las abundantisimas lluvias que caen durante todo el ano alimentan numerosos ríos (los mas grandes son el Coatzacoalcos, el Mezcalapa o Grijalva y el Tonala) que corren hacia el Golfo e inundan las tierras mas bajas durante el verano. Las partes mas altas estan cubiertas por una densa selva lluviosa.” (Torquemada 1974)

La región resulto todavía mas importante para los españoles porque allí le fue presentada a Cortes la Malinche , que despues seria bautizada con el nombre de dona Marina. Nativa de Guazacualco, hablaba nahua, pero además conocia el maya, lengua que también entendía Jerónimo de Aguilar, quien transmitía a dona Marina los deseos de Cortes para que los comunicara a los nativos. De esa forma, los conquistadores entraron en relación directa con las dos lenguas mas extendidas en México.

La estancia de los españoles en Tabasco fue definitiva para la evangelización, porque allí se asentó su primera ciudad y porque a partir de su conquista se les abrieron las puertas de los nuevos territorios, aunque difícilmente entendieron las diferencias que existían entre un pueblo y otro, porque cuando llegaron a America esta era un crisol de civilizaciones, y Tabasco no era sino una muestra de esa diversidad cultural.

La época colonial

En un principio el territorio de Tabasco, represento un territorio muy importante en la conquista de la Nueva Espana. Pues a partir de las ciudades que fundaron en esa zona se organizaron las continuas expediciones, tanto a la costa como en tierra firme, con el fin de aumentar el territorio dominado por la Corona Espanola. Situación que ubicaba al territorio tabasqueno como una zona privilegiada para los españoles, pues de ahí se inicio la evangelización del país azteca como estrategia de conquista.

Sin embargo, al paso del tiempo los españoles al adentrarse en las costas del Golfo de México, tuvieron contacto con otros grupos etnicos y fundaron otras ciudades como el puerto de Veracruz. Ciudades mas proximas a la gran Tenochtitlan, ciudad de los médicas, quienes dominaban gran parte del territorio nacional. Esta situación tuvo efectos sobre el territorio tabasqueno, pues la lejanía de la gran Tenochtitlan y lo inaccesible de su geografía, se constituyo como un sesgo para Tabasco. Debido a que los españoles concentraron sus esfuerzos en otras latitudes mas proximas a la tierra de los mexicas, los enemigos a vencer.

Así lo muestra en su trabajo, Humberto Ruz quien senala: "El mundo de las canoas y el comercio comenzó a desmoronarse, y con el buena parte de la economía de Tabasco, que despues de ser tenida por provincia rica incluso en el lejano Tenochtitlan, paso a ocupar durante la época colonial el rango de las regiones pobres y despreciables". Contribuyeron a ello las pestes y enfermedades que diezmaron a los indios, así como las dificultades propias de un territorio pantanoso, lleno de selvas y de ríos que lo hacían de muy difícil transito. A la accidentada orografía del terreno, lo malsano del clima para los conquistadores, y el impresionante indice de mortalidad indígena, se sumo la arbitrariedad de las autoridades espanolas en contra de los habitantes locales. Esto provoco que poco a poco, el territorio tabasqueno fuera relegado a un segundo termino.

La perdida de población natural en la provincia fue tan grande que en solo 56 anos esta disminuyo 94.68%. Se calcula que cuando los españoles comenzaron a recorrer sus aguas y a poblar sus escasas tierras habría entre 160 000 y 185 000 habitantes en la región, de los cuales solo quedaban 8 766 en 1579, según las aproximaciones de Ciprian Cabrera Bernart en La población de Tabasco durante la Colonia . En el sureste, que incluía Tabasco, Chiapas, Soconusco y Yucatan, la población paso de 1 700 000 personas en 1521 a apenas 400 000 en 1550. Su reducción fue de mas de 75%, de acuerdo con Peter Gerhard en su libro Geografía histórica de la Nueva España 1519-1821.

Por lo tanto, a partir de que inicio la conquista, comenzó el martirio tanto para el medio ambiente como para los habitantes de la región. Pues los indios que sobrevivieron al primer encuentro y no huyeron de Tabasco se convirtieron en tributarios, y los españoles buscaron acoplarlos a las instituciones de gobierno que se iban creando, como las alcaldias mayores y las regiduría, que no resultaron comprensibles para los indios, quienes pasaron a constituir un grupo subordinado. A pesar de las ordenes de la Corona de disminuir los tributos, los pueblos contribuida con cacao en almendra —grano muy preciado en la cultura prehispanicos, y del que Tabasco era el principal productor— un hogar producía en 1541 entre 4 000 y 8 000 almendras, además de maíz, miel, chile, fríjol y mantas; todos ellos productos con valor de cambio desde tiempos inmemoriales.

La encomienda fue el medio utilizado por los españoles para subordinar a los diferentes pueblos que, pese a las resistencias, eran articulados mediante esa forma de dominio. La encomienda de Tabasco, fue otorgada a Francisco de Montejo, e incluía todo lo que hoy es el territorio de los estados de Tabasco Campeche, Yucatan, Quintana Roo, hasta Guatemala.

Debido a que el cacao funcionaba como moneda corriente en la región a la llegada de los españoles, la encomienda espanola se centro en este producto ya que era el producto regional que mas fácilmente podían cambiar por oro. Esa situación despertó la codicia de los encomenderos españoles y criollos quienes desplazaron otros cultivos a favor del cultivo del cacao generando la primer crisis alimentaría de que se tiene registro y que agravo la crisis demográfica iniciada con los agentes patogenos traídos de ultramar.

La zona de la Chontalpa, ya cacaotera desde tiempos prehispanicos, se asentaron las mas productivas encomiendas.

“Aquí el agricultor indígena tenia que entregar al encomendero un jiquipil de cacao (ocho mil almendras, que vienen a pesar un 9 kilos) y una fanega de maíz (aproximadamente 50 kilos). En la zona de la Sierra, menos propicia para el cultivo de cacao, se fijaba en este rubro un tributo menor, pero quizás mas difícil de reunir. Para obtener el producto y poder pagar el tributo, los agricultores de la sierra iban a la chontalpa y canjeaban por cacao su producción de maíz, chile, fréjoles y pepitas. Para completar el tributo llegaban incluso a ofrecerse como fuerza de trabajo en alquiler a cambio del cacao; este pudo ser el precedente histórico de la proletarizacion del campesino tabasqueno. (1992:35)

Los españoles ejercían todo su poder sobre los habitantes locales otorgandoles la categoría y los tratos de esclavos. Como seria de alarmante la situación que provoco que en el ano 1542, el Virrey Don Antonio de Mendoza, enviara desde la ciudad de México a un alcalde ordinario con funciones de visitador, a la provincia de Tabasco para investigar lo concerniente a los tributos y al trato que recibían los indios de encomenderos, corregidores y calpixques. Quienes eran los encargados de recaudar el tributo de los habitantes locales.

Así como el cacao tuvo importancia para las encomiendas espanolas, lo tuvo también la ganadería. Actividad desconocida por los lugarenos y reservada a los conquistadores o a sus descendientes fue, desde sus origenes en México, una actividad aristocrática. Esta actividad, que daba cierto descanso a los indigenas, ya que ellos no tenían permitido montar a caballo para llevar a cabo las actividades de pastoreo, tuvo un auge muy breve. Por el ano 1579 se registra que en la sola hacienda de Juan Ruiz había cerca de 10,000 reses, pero debido a que no había mucha demanda porque no había quien comiera tanta carne, solo se aprovechaba el sebo para velas y cueros para curtir.

Otro hecho histórico significativo en este periodo, es que ante la creciente disminución de la población local. Los hacendados trajeron una gran cantidad de esclavos negros provenientes de África para trabajar en las diversas haciendas de la zona en las plantaciones de cacao, almendras, platanos. Los esclavos negros, con otra cultura, otra lengua, otras tradiciones, rapidamente se tuvieron que incorporar al amplio mosaico cultural que se vivía en Tabasco. Así pues, al cabo de unos cuantos anos, ya se habían incorporado dos grupos etnicos mas en la zona: los españoles y los negros africanos, solo que estos últimos, al igual que los lugarenos, los yoko yinik (hombres verdaderos de estas tierras), también tuvieron que subordinarse a los conquistadores.

 
La Independencia y la Revolución

La Independencia de los españoles (1810) y la Revolución mexicana(1910) : dos grandes acontecimientos para la historia de México, no cambiaron el panorama de los pobladores rurales del sureste mexicano, ya que nunca recibieron los beneficios que abanderaban estos estructurales sucesos. En el sureste de México, a pesar de la Independencia y la revolución, las cosas no cambiaron para mejorar la vida de los moradores de estas tierras. Mas aun, para muchos grupos etnicos significo un retroceso en virtud de que encontraron peores tratos incluso del que les brindaban los conquistadores.

A pesar de que ya se había consumado la Independencia de México de la Corona Espanola, en la zona, si bien, ya no pagaban tributos a los encomenderos españoles, si tenían que seguir trabajando para los hacendados criollos dueños de las tierras.

Los antiguos habitantes de Tabasco, lejos de beneficiarse con la Independencia, encontraron iguales o peores formas de trato en el México Independiente, pues siguieron trabajando como esclavos en las fincas de los hacendados. Aunque en el centro del país se hablara de abolición de la esclavitud, en el sureste del país, la practicas esclavistas siguieron casi identicas hasta el porfiriato.

La dictadura porfiriana represento para México el primer proceso de modernización capitalista, con bases jurídicas liberalistas y que permitió el ingreso indiscriminado de capital extranjero. Sin embargo, por su geografía, el sureste difirió en este sentido, del resto de la geografía nacional. Al sureste no llegaron colonos extranjeros ni se consolido una clase empresarial capitalista.

Los pocos empresarios de la región eran españoles que se habían arraigado en la región y que repatriaban buena parte de sus ganancias. Durante esta época el sector dominante de la economía tabasqueña estaba orientado a la explotación y exportación de recursos forestales (maderas preciosas), a las plantaciones de café, platano, cacao y cana de azúcar) y a los cueros de res.

En cuanto a las maderas preciosas, el sureste fue rico en especies de madera preciosa entre las que se cuentan: cedro, caoba, cacahuate, cañafístula, chiste colorado, ebanillo, jobillo, laurel de playa, maluqueno, sicte, y las especies tintoreas, entre las que destaca el “palo de Campeche”. En la época, se vendía a $50.00 una tonelada de maderas preciosas y se exploraba indiscriminadamente evadiendo fácilmente al fisco por la cercanía de la región con el mar. Como las maderas crecen lentamente, se cortaban especies sin que fueran sembrados nuevos ejemplares.

“El saqueo indiscriminado de las selvas tabasquenas, por la selectividad con la que se efectúo, no implico la destrucción del ecosistema selvatico en su conjunto, pero su empobrecimiento economico dio pie para que, a partir de entonces, el recurso selvatico se considerar como un estorbo sin valor, lo cual facilito su posterior y casi total destrucción” (1992:49)

Otro hecho que marco el destino de lo que hoy es Tabasco fue el informe que J. W. Walley rindio al gobierno de México el 27 de agosto de 1836. en el cual presentaba los resultados de sus investigaciones en donde daba a conocer la existencia de grandes yacimientos de petróleo en la entidad. Ello coincidía con los descubrimientos del presbítero Manuel Gil y Saenz, quien logro extraer varios barriles de kerosene; algunos de ellos fueron enviados a Nueva York para ser analizados. Así pues, estos descubrimientos hechos J. M. Walley marcarían el devenir del entorno ecológico en Tabasco.

Desde entonces, hubo interes de varias compañías petroleras por explotar los yacimientos en Tabasco. Sin embargo, la lejanía con respecto al centro del centro del país y lo accidentado de su orografía retrasaron los proyectos. Las compañías petroleras concentraron sus esfuerzos en los yacimientos del norte del Golfo de México.

 

El oro verde

A finales del siglo XIX, en Tabasco se intensifico en la región el cultivo del “Gros Michel”, conocido en Tabasco como platano Roatan, originario de Malasia. En amplias extensiones de terrenos, se introdujo el monocultivo de esta especie con un gran enfoque comercial.

El platano se clasifica dentro de la familia de las musaceas. Constituye una planta de naturaleza herbáceo, que se desarrolla a partir de un rizoma o bulbo, del cual arranca un falso tronco, formado para varias vainas foliares, que confiere a esta hierba gigante un aspecto de árbol. Debido a la poca capacidad de penetración, es un fruto que requiere de mucha humedad, pero que no soporta el anegamiento o la falta de aireación del suelo. Necesita de suelos con alto contenido de potasio y de nitrógeno.

“La variedad que impusieron las grandes compañías que introducían el platano en los Estados Unidos, el Gros Michel o roatan, corresponde a la planta de mayor desarrollo vertical. Su fruto presenta ventajas para la exportación. Aunque su sabor no es tan delicado y aromatico como el de otras variedades, su pedunculo es corto y robusto, la piel es gruesa, de buena presentación. Soporta bastante bien el transporte sin embalaje, como la mayoría de las variedades de cultivo seleccionadas con el criterio mas comercial, el roatan presenta mayores exigencias respecto del medio físico que las especies nativas o de antigua aclimatación. Su cultivo requiere suelos ricos en humus y bien avenados.(Tudela, et. al. 1992:55)

Grandes extensiones de terrenos que en su gran mayoría pertenecían a unos cuantos hacendados acaudalados que controlaban los cultivos, fueron sembrados del Gros Michel llegado de Nueva Orleans. Poco a poco, el cultivo de los bananos de fue haciendo extensivo por toda le entidad Tabasquena, ya que la fertilidad de la tierra y las abundantes aguas eran el marco propicio para el desarrollo de este cultivo.

Como consecuencia del éxito en el cultivo de los bananos, se inicio la construcción del llamado Ferrocarril Central Tabasqueno, que uniría a la capital estatal con el municipio de Cunduacan, pasando por Jalpa y Nacajuca y que transportaría la producción agrícola de la región hacia la capital, Villahermosa para de ahí ser embarcada y trasportada vía maritima a otras latitudes. Esto con el fin de transportar los productos del campo lo mas rapido posible, pues para llegar a Villahermosa se tenia que hacer en barco a lo largo del río Grijalva.

En plena efervescencia platanera sorprendió a los tabasquenos la Revolución Mexicana. Sin embargo, al igual que en la Independencia no fueron muchos los beneficios que recibieron los tabasquenos con este acontecimiento. Los grandes hacendados vieron como se fraccionaban sus terrenos para convertirlos en ejidos y parcelas a cambio de ocupar un lugar en la política local, que reditua mas en términos economicos que el campo. Algunos mas, redujeron el numero de hectáreas en sus tierras pero aun así continuaron siendo grandes terratenientes. Mientras que los mas jodidos, continuaron siendo jodidos, pues se tuvieron que conformar con unas cuantas hectáreas en los fraccionamientos posteriores a la Revolución Mexicana. Eso los mas afortunados, porque la gran mayoría solo tenia una pequena huerta para sembrar lo indispensable para comer y tenían que seguir trabajando para los patrones de las fincas bananeras.

Sin embargo, algunos pobladores del lugar, los mas viejos consideran que aunque vivían pobres, vivían mucho mejor que ahora. En virtud de que el estilo de vida era completamente diferente, pues a partir del campo se obtenía todo lo necesario para vivir. La gente se sentía orgullosa de trabajar en el y sus valores referentes a la vida eran completamente distintos.

Todavía para la población rural de principios de siglo XX, debería de haber una armonía entre hombre y naturaleza. Si los hombres le quitaban algo a la tierra, de una manera u otra se lo tenían que retribuir. Esta retribución se hacia sembrando nuevamente las especies “prestadas”; llevando ofrendas, no tirando todos los árboles, sino solo los necesarios. El agua, era la fuente de la vida, y por lo tanto, procuraban cuidarla y no ensuciarla porque a partir de ahí se obtenía una gran cantidad de alimentos. Al cazar, siempre se dirigían hacia el macho, constantemente se respetaba a la hembra y a sus crías. Todavía en los pobladores rurales de principios del siglo XX, se advierte esa cosmovisión prehispanicos de respeto al entorno ecológico que como lo demuestran algunos testimonios de la gente mayor:

“Nací en febrero de mil novecientos quince. Los primeros anos de vida me toco andar de un lugar a otro debido a algunos cambios que se estaban dando por cuestiones de la revolución. A buena vista llegue en el mil novecientos veintiuno. Cuando nos acomodamos empezamos a trabajar en el cultivo de la tierra; sembrábamos platano, maíz, fríjol, calabaza, arroz, etc. Y todo se daba. Te puedo decir que la vida era regalada, pues también abundaba mucho la caza y la pesca. Con facilidad conseguiamos la comida; si no era un pescado, era una concha o un animal del monte como iguana, armadillo, tepeiscuincle o hasta un venado. También abundaban mucho las aves de corral como: pavo, gallina y patos. Todo era abundante. También teniamos algunas vaquitas y algunos marranitos, y cuando nos disponíamos a comernos alguno, lo compartíamos con los vecinos. Esta manera de compartir las cosas nos mantenía unidos; la vida era tranquila, no era tan acelerada como ahora. Todos viviamos bien contentos y nos sentiamos orgullosos de trabajar en el campo. El cual no era como cualquier trabajo, se necesitaba saber mucho para que lograras una buena cosecha. El saber te lo platicaban los abuelos y dicen que a ellos se los platicaban sus abuelos y así hasta ahora. Ellos te decían como sembrar, cuando sembrar, en donde sembrar. También te enseñaban a ver que el monte esta vivo y que uno necesita estar bien con el monte para vivir en paz. Candelario Gutiérrez Almeida

Las politicas implementadas en torno al campo tabasqueno, lo convirtieron en el principal productor de platano Roatan en el país. Pronto este cultivo se convirtió en material de exportación, por lo que el platano tabasqueno adquirió el carácter de agro exportador. Esta situación trajo muchos beneficios a los agricultores tabasquenos, pues con suma facilidad podían comercializar sus productos, tanto los pequenos como los grandes productores.

Esta actividad involucraba a todos los miembros de la familia y aunque no les reeditaba fabulosos ingresos si les permitía sortear la vida de manera digna. Trabajar en el platanar se visualizaba como todo un proceso, en el cual la participación y esmero de cada uno de los miembros de familia era primordial.

“Nací en ranchería Boqueron 1? secc. el 18 de marzo del ano de 1918, cuando yo nací la vida era barata y había mucha producción de: cacao, plátano, maíz, fríjol, arroz, todo lo que sembrábamos se daba, también había muchos animales a escoger de tierra o de agua, en tierra había gallinas, pavos, patos, iguanas, armadillos, venados, etc. Y en el agua había pescado, pejelagarto, mojarras, hicoteas, pochitoques, guaos, etc.

El río mezcalapa tenia mucha corriente y playas, era muy ancho, tenia vida (peces), el agua que consumiamos era de este río: para tomar, para lavar la ropa y para banarse. Ates aquí todos tenían sus platanares y todos tenían 5 a 6 personas empleadas que trabajaban en las fincas, además de la familia de uno. Todos trabajábamos porque entre mas platanos cortaramos mejor nos iba. Por este río (Mezcalapa) se transportaba el platano, el guineo ratuan, la naranja, el limón, etc. en lanchas rapidas que eran tripulados por un motor chico (3 lanchas por un mini barco ) y así se transportaban los productos, hasta que dejo de transportarse por la baja producción de la zona. Este era el medio de transporte mas usado en este tiempo y el de caballos ya que no existían carreteras, solo había veredas para ir y venir a la ciudad. A la ciudad solo íbamos por cuestiones legales, por enfermedad, al mercado para vender nuestros productos o comprar ropa o a la fiesta patronal “Gran Poder o San Juan Bautista”. José Ma. Jimenez

Por su parte el gobierno apoyaba a los pequenos y medianos productores con insumos para incrementar la producción. Era tanta la producción y las ganancias que se obtenían de este cultivo que algunos lo llegaron a denominar como el tiempo del oro verde . En virtud de que el platano tabasqueno tenia fama internacional lo que lo situaba como una buena fuente en la obtención de recursos.

Sin embargo, cabe hacer notar que el auge de las plantaciones bananeras no significo en la región un impulso a la urbanización. La población de Tabasco continuo siendo fundamentalmente rural. Se noto cierto crecimiento en aquellos lugares estratégicos para la exportación de platano y beneficio a unos cuantos productores, pero en términos generales, la población rural jamás vio beneficio durante el auge del “oro verde”.

“La comunidad era muy productiva, en lo que es la zona de la Isla se producía chinin, aguacate, platano, naranja, todo lo que es fruta. Hay como ustedes pueden ver ahorita ya esta desierto ya no hay toda esa producción que salía, el platano termino. Ahorita nos quedamos con platano macho, pero todo lo que fue el Ruatan (sic), el Vale, todo eso termino, ha habido un gran cambio de la comunidad de antes era muy productiva, ahora es muy poco lo que se da y ya nadie quiere trabar en el campo. Pues como le decía, como esta era una zona que realmente producía platano en gran medida esa era la fuente de ingreso, pues porque antes le digo, que había plátano, cacao, maíz, fríjol, arroz, ahorita es poco nada mas para el consumo, se han ido escaseando el tamano grande, saludable pues”. Antonio Rivera Carrasco

La decadencia del Oro Verde

La fama de fertilidad de las tierras del trópico húmedo alentó las esperanzas y un sinnumero de proyectos. El trabajo abundaba por doquier, pues la producción del plátano era inmejorable y se podía colocar muy fácilmente en el mercado local o internacional. Algunos pobladores hablan de que llegaban a cortar racimos de 65 a 75 kilogramos. Uno de estos proyectos fue la construcción de la Carretera Federal (1959) que uniría al Estado de Veracruz con el estado de Tabasco, atravesando la zona que estudiamos. Aunque la finalidad de la construcción de estas obras de infraestructura no se proyectaron pensando en el beneficio de la población, de forma indirecta, su construcción, represento grandes beneficios a los moradores del lugar, pues pudieron dejar de transportarse en lancha hacia la capital del Estado, reduciendo el tiempo de traslado de manera significativa, pero la Carretera Federal en realidad fue pensada para favorecer el transito de la mercancía hacia Villahermosa y, de allí salir hacia el puerto de Frontera y ser embarcada a otros países.

Sin embargo, en términos ecológicos, el auge bananero no apuntaba a prolongarse durante mucho tiempo ya que el hecho de cambiar la diversidad productiva propia del sistema silvícola natural en la región, por el monocultivo del roatan, provoco que la región se volviera sumamente vulnerable a plagas y enfermedades.

La mentalidad de las grandes bananeras extranjeras asentadas en Tabasco para la producción del roatan, consistía en explotar las zonas apropiadas para el cultivo, hasta que se deterioraran, no proporcionandoles ninguna atención ni cuidado, ni en términos sociales, ni en términos ecológicos, para despues trasladarse a otro lado. Para ellos el mundo era lo suficientemente grande, para sus fines. No invirtieron en tecnología, tampoco se preocuparon por la tenencia de la tierra. Al fin y al cabo siempre había un terrateniente dispuesto a rentarles sus tierras, por un precio que, al inicio parecía costoso, pero a la larga le devolverían tierras inutilizables.

Una vez que se utilizaron las tierras y sobrevinieron las plagas y las enfermedades, se produjo en la región un desplome espectacular. De una producción de 180,000 ton. en 1935, se redujo a 1,500 ton. En 1941.

“El desplome de las exportaciones plataneras afecto el sistema alimentario a través de múltiples mecanismos. La contracción monetaria desestabilizo los incipientes sectores urbanos. El desempleo hizo mella sobre todo entre aquellos sectores asalariados –estibadores, transportistas, etc.-, mas directamente involucrados en la comercialización del platano. La infraestructura del transporte fluvial y maritimo perdió en gran medida su razón de ser.” (Tudela, 1992:75)

Por otra parte, los grandes terratenientes adelantandose a la crisis bananera que se veía venir como consecuencia del uso excesivo de la tierra. Decidieron dejar de invertir en este negocio e invertir en otro que dotaría de mayores recursos. Fue así que se produjo una explotación, a gran escala, de maderas preciosas como la caoba y el cedro que para ese entonces abundaban por el territorio tabasqueno. Sin embargo, esta explotación no se dio de manera controlada, sino que los grandes terratenientes mandaban derribar todo lo que encontraban, extinguiendo una gran cantidad de especies vegetales y animales que desde hacia muchas centurias habitaban este ecosistema. Prueba de ello fue el informe que presento el gobernador Noe de la Flor Casanova (1943-1946) en donde dio a conocer de una extracción de 11'530,000 metros cúbicos de maderas preciosas, como la caoba y el cedro. Como era lógico los pastizales aumentaron, y solo en la decada de 1940 a 1950 pasaron de 20.70% a 30.90%. Situación que igualmente fue aprovechada por lo grandes terratenientes al invertir en ganado. De esta manera, pasaron de ser hacendados plataneros, a talamontes madereros y de ahí a ganaderos.

Mientras tanto, los ejidatarios y medianos productores seguían trabajando en el platano, aunque en mucha menor escala que las bananeras extranjeras. Así sembrando poco y sorteando toda clase de plagas y enfermedades del banano. Esta situación provoco que las ventas cayeran drásticamente, al punto de que, al poco tiempo, se dejo de exportar el platano tabasqueno. Los productores que lograban salvar su producción muy difícilmente lograban comercializarla; cuando tenían suerte y lograban vender, el precio lo dictaban los “coyotes” o intermediario que controlaban el mercado negro del producto y al pequeno productor le pagaban lo que querían. Al poco tiempo muchos productores optaron por dejar perder las plantaciones, en virtud de que no lograban vender sus productos a un precio justo. Algunos mas intentaron mantenerse en el negocio implementando el uso de fertilizantes para combatir las plagas pero la producción ya no era la misma. Además que el gobierno dejo de proporcionar insumos al cultivo de los bananos.

Las plagas, las enfermedades y las compañías extranjeras, se llevaron de Tabasco los suenos frustrados de desarrollo de la región, basadas en el oro verde. Ante el desplome brutal de los suenos bananeros de la región, se busco como alternativa el desarrollo agrícola. Por esa razón se busco diversificar las actividades agroproductivas y se pensaba en la posibilidad de que Tabasco se convirtieron en el granero de la nación. La reforma agraria impulsada durante el periodo cardenista, de alguna manera amortiguo el sufrimiento de la población ante la crisis generada por la decadencia del roatan y permitió que un importante numero de campesinos tuviera acceso legal a la tierra.

Sin embargo, no existía una infraestructura tecnológica que permitiera un verdadero impulso agrícola en la región; la hidrología regional fue también un obstáculo ya que existen en el estado numerosas zonas de inundaciones permanentes u ocasionales y también la selva tropical resulto un problema para el desarrollo agrícola ya que había que desmontar y eso elevaba los costos de producción.

Finalmente no se logro el tan ansiado desarrollo agrícola en el estado pero si se logro una deforestación indiscriminada. Entre los anos 1940-1950, se produjo una tala a gran escala en la selva tabasquena de proporciones espectaculares.

“El proceso de deforestación es una perturbación que determina importantes efectos ambientales. La selva alta perennifolia, que era el tipo de vegetación dominante, se elimino; los suelos, al carecer de protección vegetal se erosionaron y sus nutrientes se perdieron por lixiviacion. La radiación del sol incidió directamente sobre los suelos descubiertos, desecandolos. La transformación de areas cubiertas con selva alta perennifolia en areas de uso agrícola simplifico el ecosistema: la diversidad de especies disminuyo en forma drástica y la vulnerabilidad frente a plagas se incremento [...] La ruptura del equilibrio ecológico por deforestación no es reversible, o al menos no lo es en plazos que sean compatibles con las necesidades contemporánea del desarrollo regional. Por ello es tan importante controlar y conservar parta nuevos usos futuros el cada vez mas escaso remanente de selva. (Tudela: 1992)

Se realizo el sacrificio de la selva tabasquena a cambio de beneficios irrisorios ya que, no se consiguió impulsar la agricultura en la región, a las escalas que estaban previstas y, si bien se aprovecharon, en su momento, las maderas preciosas que de la selva se extrajeron, también se desaprovecharon totalmente el resto de los recursos y se permitió una catastrofe ecológica en la región que, a mas de cincuenta anos, no se ha logrado reponer.

Es así que, a partir de la segunda mitad de la decada de los cincuenta y en especial, la decada de los sesenta que se produce un auge espectacular de la ganadería en la región, como producto de un conjunto de medidas gubernamentales que la permitieron, la impulsaron y la promovieron. Durante esa época se introdujeron a la región sementales de especies extranjeras como los cebues brasilenos y norteamericanos y se obligo a los productores nacionales a aceptar las razas introducidas.

La producción ganadera, como desde la época colonial, estuvo siempre en manos de la clase acomodada de la región, ya que esta es una actividad que requiere de un capital inicial que permita la adquisición de sementales y vaquillas que garanticen la producción y, además requiere de la propiedad de grandes extensiones de terreno. Esta característica propia de la ganadería extensiva provoco que en el estado se llevara a cabo un proceso de pasterización inducida que favoreciera el desarrollo de la ganadería impulsada por el estado mexicano y por el gobierno de Tabasco.

Es así que a partir de los anos 60, se reinicia otro periodo de deforestación, durante el cual, se perdieron 365,314 hectáreas de selva y que redujo el porcentaje de selva en el estado de 30.4% a tan solo un 12.8%.

 

 

 

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